China abre una nueva ventana para el cerdo ruso, que crece 60% y desafía a proveedores europeos
Las exportaciones rusas de carne y productos porcinos a China crecieron un 60% en 2025 y alcanzaron los 80,1 millones de euros. El avance posiciona a Rusia entre los diez principales proveedores del gigante asiático y redefine el mapa del comercio porcino internacional.
Las exportaciones de carne y productos porcinos de Rusia hacia China registraron un fuerte crecimiento durante 2025, consolidando al país euroasiático como un nuevo actor relevante en uno de los mercados más importantes del mundo. Según datos de la Administración General de Aduanas de China (GACC), los envíos alcanzaron un valor de 80,1 millones de euros (86,5 millones de dólares), lo que representa un incremento interanual del 60% respecto a los 49,3 millones de euros registrados en 2024.
Este desempeño permitió que Rusia ingresara por primera vez al top 10 de proveedores de carne de cerdo al mercado chino en términos de facturación, un hito para su industria porcina y para su estrategia de diversificación de exportaciones agroalimentarias.
Pese a este avance, España continúa liderando el ranking de exportadores de carne porcina a China, seguida por Brasil, Países Bajos y Dinamarca. No obstante, los exportadores rusos han concentrado su estrategia competitiva en desplazar a proveedores europeos, apoyados en costos de producción más bajos y ventajas logísticas, especialmente tras la reconfiguración de los flujos comerciales internacionales.
El crecimiento se explica, en gran parte, por el acceso del porcino ruso al mercado chino en abril de 2024, que marcó un punto de inflexión para el sector. En ese primer año, Rusia exportó alrededor de 40.000 toneladas de carne porcina. En 2025, la expansión se aceleró: solo en el primer semestre ya se enviaron unas 43.000 toneladas, superando el volumen total del año anterior.
Actualmente, tres grandes empresas rusas cuentan con autorización para exportar carne de cerdo a China: Miratorg, Tambov Bacon y Velikoluksky Meat Processing Plant. A su vez, otros siete establecimientos se encuentran bajo revisión sanitaria, lo que podría ampliar la capacidad exportadora rusa en el corto plazo si obtienen la habilitación correspondiente.
China, principal consumidor mundial de carne porcina, continúa siendo un destino estratégico para los grandes exportadores, especialmente en un contexto de ajustes en su producción interna y necesidad de asegurar el abastecimiento. En ese escenario, el ingreso y rápido crecimiento de Rusia introduce un nuevo factor de competencia en un mercado históricamente dominado por proveedores europeos y sudamericanos.
La evolución del comercio ruso-chino en el sector porcino confirma una tendencia de reconfiguración del mapa global de exportaciones de proteína animal, con implicancias directas para los países tradicionales y para la dinámica de precios y cuotas en el mercado asiático.

