Chicharrita

Dalbulus maidis: alivio en las principales zonas maiceras y alerta focalizada en el norte

Se registró una ausencia casi total del vector en las zonas maiceras principales, pero advierten que en regiones endémicas hay cambios e infectividad que obligan a anticiparse antes del maíz tardío

7 de Enero de 2026

De acuerdo con el 33º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, el centro maicero del país registra prácticamente ausencia de chicharritas, un dato muy prometedor para los cultivos tardíos. En contraste, el norte endémico continúa demandando un monitoreo atento y sostenido para no perder ventaja en las próximas semanas. 

El informe aclara que, aunque en algunas localidades del Litoral se observó un incremento en la presencia del vector, casi la totalidad de los maíces de esa región estaría a salvo de Spiroplasma. Esto se debe a que transitan estadíos reproductivos, lo que implica una menor susceptibilidad al daño. 

Donde la situación requiere mayor atención es en las zonas endémicas del NEA y NOA. Allí se recomienda extremar el monitoreo debido a "variaciones en las dinámicas poblacionales" y a un "cierto aumento de la infectividad", factores que podrían demandar medidas de control anticipadas, especialmente de cara a la siembra de maíz tardío. 

En el NOA, el 56% de las localidades monitoreadas quedó libre del vector y el 27% registró capturas en el nivel mínimo (1 a 4 adultos por trampa). No obstante, el informe advierte sobre la persistencia de focos neurálgicos, particularmente en Alto Verde (Tucumán), un punto que vuelve a encender alertas para el seguimiento regional. 

Un dato clave para interpretar estos resultados es que en el NOA solo el 13% de las trampas estuvo ubicado en lotes con maíz. En ese sentido, se espera que ese porcentaje aumente a medida que avancen las siembras tardías, lo que podría impactar en los registros de las próximas semanas. 

En el NEA, el 51% de las localidades continúa sin detectar chicharritas y el 19% presenta capturas mínimas. Sin embargo, se observan variaciones puntuales en categorías intermedias y altas, que sugieren un recambio poblacional. En esta región, el 45% de las trampas está instalado sobre cultivos de maíz, proporción que también se prevé que aumente. 

En el Litoral, con el 97% de las trampas instaladas sobre maíz, la ausencia de chicharritas alcanza al 43% de las localidades, mientras que los niveles más bajos representan el 20%. Aun así, el informe detalla que volvieron a detectarse incrementos en la categoría intermedia (5 a 20 adultos por trampa) en algunas localidades de Corrientes y Entre Ríos, aunque mayormente sobre maíces ya avanzados en su etapa reproductiva. 

Con un centro maicero que inicia el año con un escenario alentador y un norte donde la situación puede cambiar rápidamente, el informe deja en claro que monitorear durante todo el año, combinando trampas y observación de cultivos, es fundamental para el control del vector. En ese marco, resulta clave sostener la atención tanto en áreas de maíz temprano como en los territorios de siembra tardía, para asegurar que la chicharrita no sea una preocupación más en campaña, que ya se encuentra marcada por condiciones climáticas extremas. 

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