El agro del NEA creció en forma desigual en 2025: exportaciones firmes, pero con provincias en retroceso
Mientras la economía nacional avanzó más del 5%, el desempeño agropecuario del Nordeste fue dispar en las distintas provincias de la región
La reactivación económica registrada en la Argentina durante 2025 no tuvo un impacto uniforme sobre el sector agropecuario del Nordeste Argentino (NEA). Aunque la actividad económica nacional creció 5,2% en los primeros nueve meses del año, las economías regionales mostraron comportamientos muy distintos según la provincia y su perfil productivo.
El desempeño provincial
Dentro del NEA, Corrientes fue la única provincia que logró un crecimiento de la actividad económica, con un avance del 4,2%, sostenido principalmente por el buen desempeño de la producción arrocera, la forestoindustria y proyectos vinculados a la bioenergía. Estos sectores permitieron amortiguar el impacto de un contexto macroeconómico aún desafiante para el interior productivo.
En contraste, Misiones y Chaco registraron caídas interanuales del 1,5% y 2,9% respectivamente. En el caso misionero, el informe destaca el impacto negativo del comercio fronterizo, que redujo el consumo interno y afectó a las cadenas agroindustriales locales, pese al buen desempeño exportador de productos como yerba mate, madera aserrada y tabaco.
Chaco, por su parte, enfrentó un escenario más complejo, ya que la sequía afectó directamente a los cultivos y redujo el volumen exportable. Mientras que el crecimiento de las importaciones textiles golpeó a la cadena algodonera, uno de los pilares productivos de la provincia. Esta combinación terminó golpeando el aporte del agro a la economía local.
A nivel nacional, el crecimiento de las exportaciones fue uno de los principales motores de la economía, con un aumento del 9,5% en 2025. Dentro de ese desempeño, los productos primarios y la agroindustria tuvieron un rol central, lo que permitió sostener un saldo comercial positivo y brindar cierto respaldo a las economías regionales exportadoras.
Sin embargo, el menor gasto público y la caída de la obra pública actuaron como un freno para muchas regiones productivas del NEA. Donde la infraestructura y el acompañamiento estatal siguen siendo claves para la competitividad del sector agropecuario.
En materia de inversión, el agro regional mostró señales mixtas. Corrientes concentró los principales anuncios vinculados a energía y forestoindustria, mientras que Misiones, Chaco y Formosa tuvieron una participación mucho más limitada, lo que profundizó las diferencias internas dentro del NEA.
El balance del 2025 deja en claro que el crecimiento económico nacional no garantiza, por sí solo, una mejora homogénea para el agro y las economías regionales. En el caso del NEA, la competitividad exportadora permitió sostener algunos complejos productivos, pero la sequía, la presión importadora y la menor inversión pública tuvieron consecuencias concretas.

