El agro empujó las exportaciones en 2025 con más volumen pero precios flojos
En 2025, las ventas externas de bienes superaron los 87 millones de dólares y crecieron más de un 9% por mayor cantidad exportada. Sin embargo, varios complejos registraron caída en sus precios
De acuerdo con el último informe de comercio exterior publicado por INDEC, las exportaciones argentinas de bienes alcanzaron 87.111 millones de dólares en 2025. Este monto se logró gracias a una suba interanual de 9,3% explicada por un aumento de 10,0% en las cantidades, a pesar de que en este periodo los precios retrocedieron 0,6%.
Dentro de ese total, los complejos explicaron el 93,0% de las ventas al exterior, con comportamientos dispares en los complejos agropecuarios. En este contexto, el girasol y el trigo experimentaron un fuerte salto, mientras que la carne y los lácteos mostraron una mejora sólida y el maíz tuvo que atravesar un año más exigente.
Entre ellos, el complejo soja volvió a consolidarse como el principal generador de divisas, ya que en 2025 aportó 21.442 millones de dólares y representó el 24,6% del total exportado. Muy por detrás se ubicaron el complejo maicero con 6.660 millones de dólares, carne y cuero bovinos con 4.727 millones de dólares, el complejo triguero con 3.649 millones de dólares, el girasol con 2.175 millones de dólares, el pesquero con 2.091 millones de dólares y el lácteo con 1.522 millones de dólares.
Más allá de estos valores agregados, el comportamiento interno de cada complejo revela dinámicas muy diferentes. Mientras algunos crecieron impulsados por mayores cantidades exportadas, otros enfrentaron un contexto más desafiante marcado por retrocesos en los volúmenes o por una mayor presión de los precios internacionales.
Soja y maíz: los pilares tradicionales
El complejo soja mantuvo su rol dominante dentro de la estructura exportadora. La harina y los pellets representaron el 39,9% de las ventas externas del complejo, seguidos por el aceite de soja con 33,7% y los porotos con 22,9%.
Además de su peso en las exportaciones, el complejo generó un superávit comercial de 18.897 millones de dólares. Esta cifra fue resultado de exportaciones en crecimiento y una caída en las importaciones vinculadas al sector.
La distribución geográfica de las ventas confirma la relevancia de ciertos mercados estratégicos. En este sentido, China concentró las compras de porotos de soja por 4.586 millones de dólares, mientras que India lideró las importaciones de aceite de soja con 3.712 millones de dólares. En el caso de la harina y pellets, los principales destinos fueron los países del Sudeste Asiático y la Unión Europea.
Fuente: INDEC
Por su parte, el complejo maicero atravesó un año más moderado. El valor exportado se redujo 8,7%, en un contexto donde los precios subieron apenas 2,1% pero las cantidades exportadas cayeron 10,5%. Este desempeño muestra cómo, incluso en mercados internacionales dinámicos, los volúmenes disponibles pueden modificar significativamente el resultado final del comercio exterior.
Aun así, el maíz continúa mostrando una importante diversificación de destinos. Los envíos se distribuyeron entre países del Sudeste Asiático, el resto de los países de Latinoamérica, el norte de África y Medio Oriente. Se trata de regiones que en conjunto explican gran parte de la demanda global del cereal.
Fuente: INDEC
Los complejos que traicionaron el crecimiento
El dinamismo de 2025 se explica en buena medida por el crecimiento de otros complejos, entre ellos el trigo fue uno de los casos más claros. Ya que el valor exportado aumentó 36,7%, impulsado por un fuerte incremento de las cantidades vendidas al exterior, a pesar de que los precios internacionales registraron una caída significativa.
La semilla de girasol mostró uno de los saltos más destacados del año en valor exportado, explicado fundamentalmente por un fuerte aumento en los volúmenes comercializados. Al mismo tiempo, el aceite de girasol registró mejoras tanto en precios como en cantidades, consolidando el crecimiento del complejo.
En el caso de la carne bovina y el cuero, las exportaciones alcanzaron 4.727 millones de dólares, con la carne como producto claramente dominante dentro del complejo. Sin embargo, con China principal destino, seguida por la Unión Europea y los mercados de América del Norte y Medio Oriente, este complejo no tuvo una gran diversificación en cuanto a destinos.
Fuente: INDEC
Los productos lácteos también registraron una mejora significativa, con exportaciones que alcanzaron los 1.522 millones de dólares, con una suba interanual cercana al 19%. La leche en polvo lideró las ventas externas, seguida por mozzarella y distintos tipos de quesos, mientras que el Mercosur, con Brasil como principal comprador, concentró la mayor parte de la demanda.
Por su parte, el complejo pesquero aportó 2.091 millones de dólares a las exportaciones totales. Los crustáceos y moluscos fueron los responsables de la mayor parte de los envíos, con una demanda particularmente fuerte desde China, la Unión Europea y los países del sudeste asiático.
Estos resultados muestran una estructura exportadora agroindustrial donde conviven productos con mercados altamente diversificados, como es el caso de la soja y el maíz, con otros más concentrados en pocos destinos, como carne bovina o lácteos.
En términos generales, el desempeño de 2025 confirma que el agro continúa siendo el principal generador de divisas del país, pero su desempeño depende cada vez más de la capacidad de sostener volúmenes exportables en un contexto internacional donde los precios muestran mayor volatilidad. En ese marco, la diversificación de mercados y la estabilidad productiva aparecen como factores clave para sostener el aporte del sector en los próximos años.

