El éxodo que alerta al agro: miles de trabajadores misioneros cruzan a Brasil por mejores ingresos
La salida de mano de obra hacia el sur de Brasil se acelera en el norte argentino y pone en riesgo la disponibilidad de trabajadores para las economías regionales
En la frontera entre Misiones y Brasil, el movimiento de trabajadores dejó de ser estacional y se convirtió en un fenómeno estructural. En localidades como San Antonio, autoridades municipales confirmaron que más de 2.000 personas ya cruzan regularmente a Brasil para trabajar, principalmente en actividades rurales, atraídas por mejores condiciones salariales y laborales.
El cruce se realiza de forma diaria o semanal a través del río Uruguay, utilizando balsas que conectan con ciudades del estado de Rio Grande do Sul. Desde allí, los trabajadores se trasladan a zonas productivas donde se concentran tareas vinculadas a cosechas frutícolas y labores rurales intensivas en mano de obra.
Según explicó el intendente de San Antonio, Fausto Rojas, la salida de trabajadores se profundizó en los últimos meses como consecuencia directa de la crisis que atraviesan las economías regionales misioneras. Y agregó: "Esa es una problemática que tenemos, porque la gente también ve donde es mejor remunerado y se queda".
La falta de empleo sostenido y la pérdida de poder adquisitivo empujan a los jóvenes a buscar alternativas fuera del país. En este sentido, el intendente sostuvo: "En estos momentos no hay como volver a radicarse acá, si no hay trabajo ni nada".
Desde la Legislatura provincial, el diputado Cristian Castro detalló que en Brasil los trabajadores acceden a esquemas que incluyen alojamiento y comida. Además, pueden obtener ingresos mensuales que superan ampliamente los valores habituales del empleo rural local, lo que explica la masividad del fenómeno.
En este contexto, el legislador expresó: "Lo que antes era un movimiento estacional hoy se percibe como un éxodo de magnitud inédita". Y agregó: "La crisis yerbatera y la baja competitividad salarial impulsan una migración masiva de jóvenes".
El impacto en el entramado productivo
Productores y autoridades advierten que la migración complica la disponibilidad de mano de obra para tareas locales, justo cuando se acercan períodos clave para distintas actividades agrícolas. La competencia ya no es solo entre sectores, sino también entre países.
Otro dato relevante es el cambio en el perfil de quienes cruzan la frontera. Ya no se trata únicamente de personas desocupadas, sino que también migran trabajadores que conservan empleo en Misiones pero no logran cubrir sus gastos y optan por complementar ingresos del otro lado del río.
La situación expone una brecha creciente entre el mercado laboral argentino y el brasilero en zonas de frontera. Mientras Brasil absorbe trabajadores con propuestas más competitivas, Misiones enfrenta dificultades para retener mano de obra, lo que pone en tensión la sustentabilidad de sus producciones regionales.
Para el sector agroindustrial, la disponibilidad de trabajadores es un factor crítico para sostener volúmenes productivos, especialmente en actividades intensivas en trabajo manual. A su vez, esta tendencia tiene lugar días antes de que comience el debate de la reforma laboral que busca modificar las reglas de contratación y costos. La salida de mano de obra hacia países vecinos agrega presión a un sistema que ya enfrenta dificultades para retener trabajadores y planificar campañas con previsibilidad.
El escenario se vuelve aún más complejo en economías regionales donde los conflictos salariales siguen abiertos y no logran acuerdos entre productores y trabajadores, como ocurre en distintas producciones intensivas. Sin políticas que mejoren la rentabilidad, recompongan el ingreso del trabajo rural y ofrezcan un marco laboral viable para el sector, el éxodo laboral corre el riesgo de transformarse en una dinámica permanente.

