El girasol alcanzó rindes de 27 qq/ha
Favorecidos por las lluvias del ciclo, el girasol aumentó un 18 % su superficie y el maíz temprano un 20 %, con la mayoría de los lotes en estados de buenos a excelentes
Según el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas, elaborado por la Universidad Católica de Santa Fe y la Bolsa de Comercio de Santa Fe, la campaña muestra un desempeño positivo en varios cultivos de la provincia.
Girasol
En el caso del girasol, se destaca una superficie sembrada de 160.000 hectáreas, lo que representa un incremento del 18 % respecto de la campaña anterior. Los cultivares que transitan las etapas de floración y madurez fisiológica presentan, en un 90 % del área, estados buenos, muy buenos a excelentes, mientras que el 10 % restante se encuentra en condición buena a regular. Indican que esta estabilidad en el tiempo se atribuye a las lluvias registradas durante el ciclo del cultivo.
Respecto de la cosecha, los técnicos señalan que en el norte y parte del centro santafesino el proceso continuó con distintos ritmos según las parcelas, en un contexto de marcada heterogeneidad geográfica, condicionada por las características físicas de los suelos y las precipitaciones discontinuas de la última semana.
Los rendimientos obtenidos oscilaron entre 17 y 20 qq/ha, con tendencia a incrementarse entre 3 y 4 qq/ha, y con máximos puntuales de 25 a 27 qq/ha. En cuanto a las plagas, se registró presencia de aves en algunos lotes, lo que motivó aplicaciones de herbicidas para acelerar el secado de los cultivos.
Maíz temprano
Para el maíz temprano, el informe revela una superficie implantada de 95.000 hectáreas, un 20 % más que las 61.500 hectáreas sembradas en la campaña anterior. Las condiciones ambientales favorables permitieron una buena emergencia, adecuada densidad de plantas, desarrollo vegetativo vigoroso y óptimas etapas de floración y fructificación.
En ese marco, el 98 % de los lotes presenta estados buenos, muy buenos o excelentes, favorecidos por la humedad del suelo, la genética utilizada y las estrategias de fertilización nitrogenada postemergente. El 2 % restante muestra condiciones buenas a regulares, sin detección de enfermedades ni plagas.
Soja temprana
En cuanto a la soja temprana, la intención de siembra se había estimado en 1.100.000 hectáreas, aunque finalmente se implantaron 1.070.000 hectáreas, un 3 % más que en la campaña previa. El cultivo mostró buena germinación y un desarrollo vegetativo normal, con muy buena evolución de la estructura, altura, volumen foliar y uniformidad, favorecido por una adecuada disponibilidad de agua útil en los suelos.
Para el algodón, se registra un avance de siembra del 87 %, con un progreso intersemanal de 12 puntos porcentuales, especialmente en el oeste algodonero. Si bien aún no se definió la superficie final, los técnicos estiman que será inferior a la del ciclo anterior, debido a las condiciones meteorológicas y a la competencia con cultivos de mayor rentabilidad.
En el caso del sorgo granífero, el informe proyecta una superficie 10 % menor a la del año pasado, cuando se habían implantado 132.450 hectáreas, como consecuencia de los bajos resultados obtenidos bajo condiciones de déficit hídrico. Hasta el momento, la siembra alcanzó un 95 %, con un avance intersemanal de 5 puntos porcentuales.
Para la soja tardía, según el relevamiento, la intención de implantación se mantiene en torno a las 600.000 hectáreas, un nivel similar al de la campaña anterior. La siembra avanzó un 80 %, con un progreso intersemanal de 20 puntos porcentuales, sin inconvenientes en germinación ni en el desarrollo vegetativo.
Finalmente, en el maíz tardío, los analistas del sistema de estimaciones informan una intención de siembra de 90.000 hectáreas, un 22 % superior a la del ciclo previo. El proceso alcanzó un 55 %, con un avance intersemanal de 15 puntos porcentuales, condicionado por las precipitaciones registradas.
