Girasol

En un contexto climático adverso, la cosecha de girasol proyecta una producción récord en Cordoba

El avance de trilla viene "elevado para la época" por una mayor siembra temprana y los rindes se ubican por encima del promedio histórico. Sin embargo, el sur ya muestra estrés hídrico y térmico que podría recortar resultados a medida que avance la cosecha

20 de Enero de 2026

La cosecha de girasol tomó velocidad en Córdoba en las primeras semanas de enero. Y de acuerdo al último informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, el avance de trilla aparece con estimaciones de girasol con rindes superiores al promedio histórico, debido a un mayor porcentaje de superficie sembrada de manera temprana.

En esta primera estimación, la Bolsa advierte que los rindes del girasol resultan superiores al promedio histórico, aunque por debajo de los obtenidos en la campaña pasada. Además, la producción esperada se ubicaría en más de un 300% respecto del histórico provincial, impulsada principalmente por el aumento de la superficie sembrada en la presente campaña.

Sin embargo, buena parte del girasol continúa en el lote. En este sentido, el informe señala que aproximadamente la mitad de la superficie relevada estaba transitando el período crítico, mientras que el resto ya lo había superado y una fracción del área incluso ya había sido cosechada. Esta información explica por qué los acontecimientos climáticos en las próximas semanas pueden terminar de inclinar la balanza.

En esta misma línea, la ingeniera agrónoma del Departamento de Información Agronómica de la BCCBA, Jennifer Demarchi, explicó: "Las altas temperaturas generalizadas en toda la provincia y la falta de precipitaciones que se registró hacia fines de diciembre, principalmente en el sur provincial, comenzaron a generar situaciones de estrés hídrico y estrés térmico en los cultivos tempranos, que son el maíz y la soja temprana, y una parte del girasol".

Particularmente en los departamentos del sur de la provincia se reportaron casos de estrés por altas temperaturas y escasez hídrica, una situación que podría reflejarse en una reducción de rindes a medida que avance la cosecha e impactar en el porcentaje de aceite en grano. 

El foco de tensión no se limita al girasol

En maíz, los lotes tempranos del sur fueron los más afectados por altas temperaturas, escasez de lluvias y eventos de granizo en noviembre y diciembre. Según el reporte, esos daños ya se manifiestan en los lotes y se espera una reducción de los rindes porque el golpe coincidió con el período crítico del cultivo. En contraste, los maíces tardíos muestran un mejor estado general, ya que la demanda hídrica en formación de hojas es menor.

En soja, el informe también registra síntomas de estrés por calor y falta de agua, aunque de menor gravedad. En particular, la soja temprana y el maní se encontraban mayoritariamente en floración y próximos a entrar en período crítico, mientras que la soja tardía seguía vegetativa. En este contexto, el estrés observado no se traduciría necesariamente en pérdidas significativas de rendimiento si las condiciones ambientales mejoran en las próximas semanas.

Durante el mes de diciembre las precipitaciones se distribuyeron de manera muy dispar, con acumulados por encima del promedio en el norte y registros insuficientes en el sur, donde se agravó el estrés hídrico, especialmente en cultivos de siembra temprana. El pronóstico trimestral del SMN sostiene la tendencia de lluvias normales con temperaturas superiores a lo normal para los próximos meses, un combo que vuelve decisivo cada milímetro que falte o llegue a destiempo. 

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