Proyecciones económicas

Inflación 2026: prevén una baja de 5 puntos interanuales que consolidaría la desaceleración

Con un cierre de 2025 marcado por la inflación interanual más baja desde 2017, desde Fundación Mediterránea analizan el nuevo esquema cambiario y proyectan para 2026 la continuidad del proceso de desaceleración de precios

12 de Enero de 2026

Según el último informe de Fundación Mediterránea, la desaceleración inflacionaria observada en 2025 sienta las bases para un 2026 con menor nominalidad. Las nuevas bandas cambiarias aportan mayor flexibilidad al esquema y vuelven a la inflación el principal insumo para definir el sendero cambiario, en un contexto donde los analistas anticipan la consolidación de una tendencia descendente en los precios.

Cierre de 2025

Las cifras indican que diciembre habría cerrado con una variación mensual cercana al 2,5% tanto para la inflación general como para la núcleo, en línea con noviembre, lo que marca una pausa en la aceleración registrada tras la salida del cepo. Además, estos valores resultan inferiores a los de comienzos de 2025, con caídas de 0,3 y 0,4 puntos porcentuales respectivamente, un sendero que los analistas consideran fundamental sostener a lo largo de 2026.

Inflación 2026: prevén una baja de 5 puntos interanuales que consolidaría la desaceleración

Bajo esta dinámica, el año habría cerrado con una inflación interanual en torno al 31%, el registro más bajo desde 2017 y una desaceleración de 87 puntos porcentuales respecto al cierre de 2024. Se trata, además, de un hecho de relevancia histórica: la última vez que la economía argentina encadenó dos años consecutivos de caída en la tasa de inflación anual fue entre 2007 y 2009.

Según explica Maximiliano Gutiérrez, analista de la entidad, la menor inflación observada en 2025 responde principalmente a la reducción de la emisión monetaria y a un manejo más contractivo de la política monetaria. En paralelo, la demanda de dinero mostró una recuperación significativa, al pasar de un promedio anual del 3,2% del PIB en 2024 a un 4,3% estimado en 2025, en un contexto de menor incertidumbre inflacionaria y repunte de la actividad económica.

Nuevas bandas cambiarias

A partir de enero de 2026, el Banco Central modificó la forma de ajustar las bandas cambiarias, pasando de un esquema de actualización del 1% mensual a un mecanismo que toma en cuenta la inflación del INDEC con dos meses de rezago (T-2).

"Para ponerlo en números, a lo largo de enero, las bandas se ajustarán a un ritmo diario con el 2,5% mensual correspondiente a la inflación de noviembre. Esto implica que la banda inferior descenderá gradualmente desde los $916 con los que cerró diciembre hasta los $894 hacia fin de mes, mientras que la cota superior subirá de $1.527 a niveles cercanos a los $1.564", explica Gutierrez.

De mantenerse el proceso de desinflación, el nuevo esquema de actualización de las bandas permitiría evitar el atraso del tipo de cambio en términos reales, o al menos frenar su apreciación. A diferencia del esquema previo, en el que el ajuste del dólar quedó sistemáticamente por debajo de la inflación, la nueva metodología introduce mayor flexibilidad y vuelve a la inflación el principal insumo para definir el sendero cambiario.

Según el informe, este cambio modifica las expectativas para 2026, ya que el mercado comienza a incorporar un techo cambiario más alto, con una suba proyectada del 5% en el primer bimestre del año, muy por encima del 2% que arrojaba el esquema anterior.

¿Qué esperar para 2026?

Según el informe, la dinámica inflacionaria de 2026 estará fuertemente condicionada por la evolución de la demanda de pesos y por la capacidad del Banco Central de acompañarla sin generar desequilibrios. La premisa central del programa monetario es que la emisión se mantenga alineada con las necesidades de la economía, principalmente a través de la compra de divisas, de modo que la expansión de la base monetaria no se traduzca en presiones inflacionarias adicionales

En este marco, el escenario base proyectado contempla la continuidad del proceso de desinflación observado durante 2025. Bajo este supuesto, la inflación interanual hacia diciembre de 2026 se ubicaría en torno al 23%, en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica y con margen para que la autoridad monetaria continúe acumulando reservas por aproximadamente USD 6,5 mil millones.

El informe también plantea un escenario más optimista, en el que una mayor confianza y un crecimiento más marcado de la demanda de dinero permitirían profundizar la desaceleración inflacionaria. En ese caso, la suba de precios podría ubicarse por debajo del 20% anual, consolidando un cambio de régimen respecto de los años previos, con un mayor margen para la acumulación de reservas, que podría alcanzar los USD 9,5 mil millones.

Incluso en una hipótesis menos favorable, caracterizada por una expansión más acotada de la demanda de pesos, la inflación de 2026 sería inferior a la de 2025, con una capacidad del Banco Central para adquirir alrededor de USD 4,5 mil millones. En conjunto, los distintos escenarios coinciden en anticipar la consolidación de una tendencia descendente en la dinámica inflacionaria.

De este modo, según Gutiérrez, la evolución de las principales variables económicas en los próximos meses estará determinada por los avances en la acumulación de reservas, el proceso de remonetización y la definición del calendario para levantar las restricciones cambiarias restantes. A estos factores se sumarán el desempeño fiscal y el clima político, que en conjunto terminarán de marcar el rumbo de la economía durante el año.

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