La agroindustria argentina llega a tres de cada cuatro países del mundo
Aunque la agroindustria llega al 75% de países a nivel mundial, casi dos tercios de las ventas externas se dirigen a los cinco principales compradores de cada cadena
La Argentina exporta productos agroindustriales a más de 143 países, lo que representa al 75% del mundo. Ese dato, que resume el alcance comercial argentino, surge del Monitor de Exportaciones Agroindustriales de FADA y vuelve a ubicar al sector como la principal plataforma de inserción internacional del país.
Sin embargo, detrás de esa cobertura casi global, en promedio, el 64% de las exportaciones se dirigen a los cinco principales destinos de cada complejo. Es decir, aunque Argentina vende al 75% del mundo, casi dos tercios de las divisas dependen de un grupo reducido de compradores estratégicos. Y en casos como yerba, té o cebada, la dependencia supera el 80%.
En términos de divisas, la expansión geográfica se apoya en la cadena agroindustrial, que aporta un gran volumen. En 2025, la Argentina exportó 87.076 millones de dólares y el agro aportó 52.900 millones de dólares, equivalente al 61% del total. En palabras más simples, la economista Antonella Semadeni señala: "6 de cada 10 dólares que ingresaron a nuestro país provienen de las cadenas agroindustriales".
La composición de las exportaciones
Del total exportado por la agroindustria, el 69% se origina en granos, el 14% en economías regionales, el 9% en carnes, el 3% en lácteos y el 5% en otros rubros. Esta composición explica por qué el complejo cerealero-oleaginoso sigue siendo la columna vertebral del comercio exterior argentino. Del mismo modo, tanto el aceite de soja y maní como el jugo de limón son los principales productos exportados, seguidos por la harina de soja y la yerba mate, y en tercer lugar el maíz.
La incidencia macroeconómica
En 2025, Argentina registró un superávit total de 11.285 millones de dólares, mientras que por rubros solo agroindustria, energía y minería tuvieron saldo positivo. Dentro de ese grupo, el agro fue el sostén central al aportar un superávit de 42.196 millones de dólares, muy por encima de la energía con 6.663 millones de dólares y la minería con 3.845 millones de dólares.
La carne, entre la mesa y el barco
Dentro de esa presencia global, la carne vacuna mantiene un rol estratégico, ya que la Argentina se ubica entre los principales abastecedores de China, Estados Unidos, Israel, Alemania y Países Bajos. A su vez, el complejo bovino registró un crecimiento interanual del 25% en exportaciones y se posicionó como la tercera cadena generadora de divisas del agro.
Del total de carne vacuna producida, el 73% queda en el mercado local y el 27% se exporta. En el caso del pollo, el 93% se consume en el país y el 7% va al exterior, mientras que el el 99% del cerdo producido permanece en la Argentina y solo el 1% se destina a mercados internacionales. Estos datos muestran que la inserción global no implica descuidar el consumo doméstico, especialmente en proteínas animales.
El frente de los granos
El maíz consolida su presencia internacional con 85 destinos comerciales y un podio mundial que lo ubica en el tercer lugar como exportador global. Sus principales compradores son Vietnam, Perú, Malasia, Argelia y Arabia Saudita, lo que confirma una fuerte inserción en Asia, el norte de África y Medio Oriente.
Por su parte, la soja mantiene un liderazgo estructural, ya que la Argentina ocupa el primer puesto mundial en exportaciones de aceite y harina de soja, y el quinto en porotos. Este desempeño refuerza el perfil industrial del complejo sojero, donde el valor agregado en molienda explica buena parte del ingreso de divisas.
La llegada de la agroindustria argentina al 75% del mundo refleja escala, competitividad y diversidad productiva. No obstante, el desafío futuro no solo será sostener ese liderazgo, sino también ampliar mercados y reducir riesgos de concentración, para que la amplitud geográfica se traduzca en mayor estabilidad y previsibilidad para el sector agroindustrial argentino.

