La hacienda corrigió precios y mayo arrancó con más oferta
La invernada y Cañuelas mostraron bajas moderadas ante un mayor ingreso de animales, mientras la reposición siguió cara frente al novillo y obligó a cuidar los márgenes del engorde
El mercado ganadero comenzó mayo con señales de mayor actividad, luego de semanas con menor salida de hacienda hacia los remates. Ese cambio en la oferta empezó a ordenar los valores, en un escenario donde los compradores cuidan más los márgenes del negocio.
De acuerdo con el último informe de AZ Group, el ternero de 160 a 180 kilos promedió $6.599 por kilo, con máximos de $6.771, lo que representó una baja semanal del 2,2%. La corrección también se observó en otras categorías livianas, aunque sin alterar la reposición frente al gordo.
Los terneros de 130 a 160 kilos se ubicaron en $6.768 por kilo promedio, con una caída del 1,1%, mientras que los de 180 a 200 kilos promediaron $6.416, con una baja del 2,7%. A su vez, los animales de 200 a 230 kilos llegaron a $6.332 por kilo, con un retroceso del 1,3%.
A diferencia de la invernada, las vacas nuevas preñadas y las vaquillonas preñadas se mantuvieron en niveles similares a los días previos, con una mejora promedio cercana al 1% y máximos superiores a los $2,5 millones por cabeza. En este contexto, mientras la reposición liviana empezó a mostrar ajustes por una mayor disponibilidad de oferta, la cría sostuvo sus valores, en línea con la demanda por vientres.
Cañuelas arrancó con bajas
En el Mercado Agroganadero de Cañuelas, el informe señala que en el primer viernes laborable de mayo ingresaron 3.835 cabezas. Y destaca que "si se toma como referencia el volumen comercializado durante abril -78.647 cabezas-, en la primera semana de mayo ya se cubrió el 32% de lo operado el mes pasado.
Con ese mayor ritmo de ingresos, los valores mostraron una baja promedio del 3,1% respecto del cierre de abril. El precio promedio general se ubicó en $3.342 por kilo vivo, mientras que el novillo promedió $4.255, con una caída semanal del 1,8%.
Por su parte, las vacas representaron el 48,4% de la hacienda comercializada y registraron una baja del 3,1%, con un promedio de $2.486 por kilo vivo. Dentro de las categorías de exportación, las vacas buenas retrocedieron 4,5% y quedaron en $2.886 por kilo.
En consumo, los novillitos y vaquillonas se movieron con mayor estabilidad, aunque las categorías especiales y buenas de determinados kilajes marcaron bajas cercanas al 2%. Los novillitos especiales y buenos de 391 a 430 kilos promediaron $4.573 por kilo, mientras que las vaquillonas especiales y buenas de 270 a 390 kilos se ubicaron en $4.619.
La reposición siguió cara
Más allá de las bajas semanales, el ternero de invernada continuó firme en relación con el novillo. La reposición se mantuvo 55% por encima de la categoría terminada, una relación que obliga a los compradores a ajustar números y proyectar con mayor precisión los costos de engorde.
En paralelo, el maíz prácticamente no mostró variaciones, con una baja del 0,2%, mientras que el novillo retrocedió cerca del 2% frente a la semana anterior. En ese marco, los costos de producción todavía se mantienen competitivos, aunque el margen depende cada vez más del precio de compra de la reposición.
De esta manera, el inicio de mayo dejó un registro de mayor movimiento, precios más acomodados y compradores selectivos. En este escenario, el mercado parece transitar una etapa de reordenamiento, donde la demanda sigue activa pero prioriza márgenes y evita convalidar valores que complejizen la rentabilidad futura del engorde.

