La UE y la India sellan un histórico acuerdo comercial que elimina aranceles al ovino y reduce gravámenes a los embutidos
La Unión Europea y la India cerraron un histórico tratado de libre comercio que elimina el arancel a la carne ovina y reduce de manera significativa los impuestos a los productos cárnicos elaborados.
La Unión Europea (UE) y la India concluyeron un ambicioso Acuerdo de Libre Comercio (ALC) que marca un punto de inflexión en las relaciones económicas entre ambos bloques y abre un mercado potencial de 1.450 millones de consumidores para los productores europeos. El entendimiento, anunciado oficialmente a fines de enero de 2026, es el resultado de casi dos décadas de negociaciones intermitentes y apunta a una liberalización comercial sin precedentes en términos de alcance y volumen.
Según datos de la Comisión Europea, en 2024 las exportaciones agroalimentarias de la UE a la India alcanzaron los 1.300 millones de euros, lo que representó apenas el 0,6 % del total exportado por el bloque. Con la entrada en vigor del acuerdo -una vez completado el proceso de ratificación- Bruselas estima que esa cifra podría duplicarse hacia 2032, impulsada principalmente por la reducción y eliminación de aranceles que actualmente promedian el 36% y que, en algunos productos, llegan hasta el 150%.
Apertura clave para la industria cárnica europea
Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es el acceso preferencial para determinados productos cárnicos europeos, en especial aquellos considerados de nicho o alto valor agregado. En este sentido, el pacto establece que el arancel a la carne de ovino, que hasta ahora era del 33%, se eliminará por completo, lo que supone una oportunidad estratégica para productores de países como España, Francia, Irlanda y Grecia.
En paralelo, los embutidos y otras preparaciones cárnicas, que enfrentaban gravámenes de hasta el 110%, verán una reducción arancelaria hasta el 50%. Si bien no se trata de una liberalización total, el recorte es significativo y mejora sustancialmente la competitividad de estos productos en el mercado indio, especialmente en los segmentos urbanos de ingresos medios y altos.
Sectores protegidos y exclusiones sensibles
A pesar de la amplitud del acuerdo -que cubrirá entre el 96% y el 99% del comercio bilateral, según el valor de los bienes-, la UE y la India acordaron excluir de la liberalización a sectores considerados sensibles. En el caso europeo, la carne vacuna y aviar, junto con el azúcar y el arroz, quedaron fuera de las concesiones arancelarias para evitar distorsiones en el mercado interno y proteger a los productores comunitarios.
Desde Bruselas remarcaron que esta selectividad fue clave para destrabar el acuerdo, al permitir una apertura significativa sin comprometer sectores estratégicos o vulnerables.
Beneficios adicionales para alimentos y bebidas
El tratado también contempla reducciones y eliminaciones arancelarias para una amplia gama de productos agroalimentarios europeos. Entre ellos se destacan el aceite de oliva y otros aceites vegetales, que pasarán gradualmente a arancel cero, así como numerosos alimentos procesados -pasta, galletas, chocolates, panificados y comida para mascotas- que quedarán completamente liberalizados.
En el rubro de bebidas, se acordaron fuertes recortes para un mercado históricamente cerrado: los vinos europeos, que pagaban aranceles de hasta el 150%, pasarán a tributar entre 20% y 30%, mientras que las bebidas espirituosas reducirán sus gravámenes al 40% y la cerveza al 50%.
Indicaciones geográficas y estándares sanitarios
Más allá del acceso arancelario, el acuerdo incorpora un capítulo clave sobre Indicaciones Geográficas (IG), destinado a proteger productos emblemáticos europeos frente a imitaciones en el mercado indio. Este punto es considerado estratégico para quesos, carnes procesadas y bebidas con fuerte identidad territorial.
Asimismo, la Comisión Europea subrayó que los estándares de seguridad alimentaria, sanidad animal y salud pública no son negociables. Todos los productos que ingresen a la UE desde la India deberán cumplir estrictamente las normativas sanitarias y fitosanitarias comunitarias, que además serán reforzadas mediante mayores auditorías y controles.
Próximos pasos
Si bien el acuerdo ya fue anunciado como cerrado a nivel político, todavía deberá ser ratificado por los Estados miembros de la UE, el Parlamento Europeo y las autoridades indias antes de su entrada en vigor. De completarse ese proceso, el ALC UE-India se convertirá en uno de los tratados comerciales más relevantes firmados por el bloque europeo en la última década, con impactos directos sobre el comercio agroalimentario, la industria cárnica y las cadenas de valor de ambos lados.

