Picudo rojo y Paysandisia: cómo distinguir una amenaza global de una plaga local
Aunque ambas afectan a las palmeras y generan daños internos similares, el picudo rojo y la Paysandisia son especies muy distintas. La clave para no confundirlas está en conocer su origen, su ciclo biológico y, especialmente, sus diferencias en el estadio larval.
Aunque afectan al mismo tipo de cultivo, el picudo rojo y la Paysandisia son plagas muy diferentes. Sin embargo, comparten un punto crítico que suele generar confusión en el monitoreo sanitario: el daño interno que producen durante su estadio larval, cuando ambas se desarrollan ocultas dentro del tronco de las palmeras.
La Paysandisia archon es una plaga nativa de Argentina, Paraguay y Brasil. Se trata de un lepidóptero, es decir, una mariposa cuyas larvas actúan como barrenadores. En cambio, el picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) es un coleóptero -un gorgojo- considerado una de las plagas más destructivas de palmeras a nivel mundial, pero está ausente en la Argentina y bajo estricta vigilancia sanitaria para evitar su ingreso.
Ambas especies presentan metamorfosis completa, con estadios de huevo, larva, pupa y adulto. El principal problema aparece en la fase larval, ya que tanto el picudo rojo como la Paysandisia pasan gran parte de su ciclo alimentándose dentro del tronco, excavando galerías profundas que debilitan la estructura de la planta. Cuando solo se observan síntomas externos -marchitez de hojas, perforaciones, restos de fibras o aserrín-, la identificación puede resultar compleja sin una inspección detallada.
No obstante, existen diferencias clave. Las larvas del picudo rojo son blanquecinas, sin patas visibles y con la cabeza más oscura. Su desarrollo es rápido: el ciclo completo puede durar apenas tres a cuatro meses, lo que explica la velocidad con la que esta plaga puede provocar la muerte de una palmera. Por su parte, la larva de Paysandisia es más robusta, presenta estructuras similares a pseudopatas y permanece dentro del tronco durante períodos mucho más largos. Su ciclo puede extenderse uno o incluso dos años, por lo que el daño suele avanzar de manera más lenta.
Las diferencias se vuelven evidentes al observar los adultos. El picudo rojo es un insecto de cuerpo duro, con un característico "pico" alargado, mientras que la Paysandisia es una mariposa grande y de hábitos diurnos, con alas de tonos marrones y reflejos anaranjados en su cara inferior.
Desde el punto de vista sanitario, la distinción es clave. Mientras la Paysandisia forma parte del escenario local y su manejo está incorporado al conocimiento técnico regional, el picudo rojo es una plaga cuarentenaria cuyo eventual ingreso al país representaría un serio riesgo ambiental y productivo. Por eso, ante daños internos sospechosos en palmeras, los especialistas recomiendan no sacar conclusiones apresuradas y dar aviso a técnicos o autoridades fitosanitarias para una correcta identificación.
Reconocer que la confusión solo puede darse en el estadio larval, y no en el adulto, es el primer paso para mejorar la vigilancia y evitar alarmas innecesarias, sin perder de vista la importancia de prevenir la entrada de una de las plagas más temidas a nivel global.

