Pullaro y CARSFE cara a cara, la agenda que el campo llevó a la Casa Gris
Seguridad rural, infraestructura y puertos lideraron el temario que CARSFE presentó al gobernador de Santa Fe y su gabinete. También se abordaron ganadería y lechería, con foco en cuestiones impositivas y administrativas
La Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (CARSFE) mantuvo una reunión institucional con el gobernador Maximiliano Pullaro y funcionarios de su gabinete en la ciudad de Santa Fe. El encuentro buscó fortalecer y profundizar el vínculo entre el sector agropecuario y el Gobierno provincial, con el objetivo de sostener una agenda de trabajo basada en el diálogo y en soluciones concretas para los productores.
Desde ambas partes destacaron la necesidad de consolidar una relación permanente, constructiva y madura, en un contexto donde la provincia y su entramado productivo avanzan en la misma dirección. En esa línea, se remarcó que el desempeño del sector agropecuario impacta de manera directa en el desarrollo territorial, el empleo y la actividad económica provincial.
¿Cuáles fueron los temas abordados?
Durante la reunión, CARSFE presentó un listado de prioridades que, según señalaron sus autoridades, refleja demandas urgentes de las zonas productivas santafesinas. El primer punto de la agenda fue la seguridad rural, un tema que se instaló como preocupación por su efecto inmediato sobre la operatividad diaria de los establecimientos y el clima de inversión.
En segundo lugar, se abordó la infraestructura productiva, entendida como un componente clave para la competitividad. En el planteo se incluyeron necesidades asociadas a caminos rurales, accesos, logística y condiciones que permitan sostener el movimiento de insumos y mercaderías, especialmente en períodos críticos de cosecha y de mayor circulación.
El cuidado del medioambiente también ocupó un lugar relevante en el intercambio. La entidad trasladó la importancia de trabajar en lineamientos claros y previsibles que contemplen buenas prácticas, ordenamiento y reglas de implementación que acompañen al productor, con criterios técnicos y articulación entre áreas.
Otro punto específico fue la situación del puerto de Santa Fe, con necesidades vinculadas a su funcionamiento y a su integración dentro de la matriz logística provincial. Para el agro, el desempeño portuario y los canales de salida condicionan costos, tiempos y competitividad, por lo que se insistió en avanzar con planificación y coordinación.
En cuanto a ganadería y lechería, el foco estuvo puesto en aspectos impositivos y administrativos. En particular se solicitó revisar procedimientos y cargas que, desde el interior productivo, suelen traducirse en mayores costos y pérdida de agilidad para la toma de decisiones.
Un balance positivo
Ambas partes coincidieron en la necesidad de mejorar la planificación conjunta y la previsibilidad. Además, apuntaron a avanzar en canales de trabajo directos con las áreas correspondientes del Gobierno provincial para dar seguimiento a los temas planteados y construir respuestas con impacto en el territorio.
Esta reunión demuestra que cuando el diálogo se sostiene con agenda y con equipos técnicos, se abre la posibilidad de transformar reclamos recurrentes en políticas operativas. El desafío ahora pasa por traducir el buen clima institucional en medidas medibles, con plazos, responsables y coordinación interministerial, ya que la seguridad y la infraestructura son condiciones básicas para que el motor productivo de Santa Fe vuelva a generar con previsibilidad.

