Récord de girasol: Argentina aprovecharía el hueco global enfrentando sus propios límites logísticos
Impulsada por la menor oferta del Mar Negro y una cosecha que alcanzaría las 6,6 Mt, la oleaginosa vive su mejor campaña en 27 años. Sin embargo, el volumen histórico exige una eficiencia logística sin precedentes
El girasol argentino está viviendo una campaña histórica, con un salto cualitativo y cuantitativo que la sitúa en el centro de la escena agroindustrial. De acuerdo con los datos relevados por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la producción estimada se ubica en 6,6 millones de toneladas (Mt), aunque proyecciones oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca sugieren que la cifra podría incluso superar el techo de las 7 Mt.
Este fenómeno responde a una "tormenta perfecta" de factores positivos: un incremento en el área sembrada (la mayor desde el ciclo 1999/00), condiciones climáticas que favorecieron los rendimientos y una coyuntura internacional marcada por la menor oferta de competidores clave como Ucrania, lo que traccionó tanto los precios como la demanda externa.
Un crecimiento federal con sello histórico
Según señalan desde la Bolsa, lo que define a la actual campaña es su carácter transversal: el salto productivo no fue un fenómeno aislado de las zonas núcleo, sino que se manifestó con fuerza en toda la geografía agrícola nacional.
En este marco, la Región Norte se posicionó como la gran protagonista al alcanzar un récord histórico de 1,57 Mt, una cifra que triplica su producción promedio de los últimos cinco años. Por su parte, la Región Centro también mostró un desempeño excepcional al llegar a las 1,89 Mt, marcando su nivel más alto en 27 años. Finalmente, la Región Sur reafirmó su estatus como el principal motor del cultivo en el país con un aporte de 3,16 Mt, alcanzando volúmenes que no se registraban desde el siglo pasado.
El desafío del transporte
El informe de la BCR pone el foco en el "estrés" logístico que implica movilizar semejante volumen, el cual depende en gran medida de la eficiencia del transporte interregional. La estructura de comercialización muestra una marcada asimetría: mientras que el Norte y el Sur actúan como grandes proveedores de grano (con superávits de 1,27 y 0,59 Mt respectivamente), la Región Centro se posiciona como el gran polo procesador y exportador, siendo deficitaria de grano propio.
En términos de destinos portuarios, los analistas de la Bolsa destacan al Gran Rosario como el nodo principal, absorbiendo cerca del 77% del volumen identificado. Por su parte, los puertos del sur, Quequén y Bahía Blanca, captaron el 18,3% y el 2,8% respectivamente, operando principalmente con la mercadería originada en Buenos Aires y La Pampa.
Exportación de semilla: ¿Coyuntura o nueva tendencia?
Un dato destacado por la BCR es el salto en las exportaciones de semilla de girasol en bruto, que se proyectan en 1,1 Mt. Esta cifra quintuplicaría lo exportado el año anterior y triplicaría el promedio del último lustro.
Este incremento está directamente relacionado con la caída productiva en Europa del Este (Rumania y Bulgaria) y las dificultades operativas de Ucrania debido al conflicto bélico. Esto abre un interrogante para la cadena local: ¿se trata de una oportunidad de mercado circunstancial o de un nuevo competidor para la industria aceitera nacional por la captación del grano?
Desafíos hacia adelante
Si bien la campaña 2025/26 confirma el enorme potencial del girasol, también deja deberes para el sector. El informe concluye que el éxito futuro dependerá de la capacidad de la infraestructura de transporte para soportar estos volúmenes y del compromiso de los productores con las buenas prácticas agrícolas, necesarias para cumplir con las estrictas normativas sanitarias y de calidad de los mercados europeos.
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