Récord de ingreso de divisas del agro en 2025 impulsado por el girasol y los cambios comerciales
Con seis cambios en los derechos de exportación, el complejo cerealero-oleaginoso cerró 2025 con USD 31.339 millones liquidados y con el aceite de girasol como gran ganador
El Monitor Agroindustrial elaborado por CIARA-CEC refleja que el sector cerealero y oleaginoso cerró el año con una liquidación total de 31.339 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 25% respecto de 2024 y marca el tercer registro más alto de toda la serie histórica. Si bien diciembre mostró un monto inferior al del mismo mes del año anterior, la mejora frente a noviembre evidenció una reactivación de operaciones hacia el cierre del año.
Dentro de ese marco, el aceite de girasol se consolidó como el producto de mejor desempeño durante 2025. La Argentina logró posicionarse como el tercer exportador mundial y acumuló récords consecutivos en producción, molienda y exportaciones. El informe destaca que este comportamiento no fue un hecho aislado, sino la continuidad de una tendencia positiva que se sostiene por tercer año consecutivo.
El lado positivo de la balanza
Entre enero y noviembre, la molienda de girasol alcanzó las 4,37 millones de toneladas, un volumen sin precedentes que implicó un aumento del 22% en comparación con 2024. Este mayor nivel de procesamiento se tradujo directamente en una expansión de las exportaciones de aceite, que también alcanzaron un máximo histórico durante el período analizado.
En el caso del trigo, el balance también fue claramente positivo. Las exportaciones crecieron un 66% entre enero y noviembre, impulsadas por una mejora en la producción de la campaña 2024/25. El Monitor señala además que la campaña 2025/26 podría reforzar esta tendencia, siempre que se mantengan condiciones comerciales favorables.
Cuando la balanza se inclina para el otro lado
La situación fue diferente para el maíz, que mostró una retracción en los envíos al exterior. Las exportaciones totalizaron cerca de 30 millones de toneladas, lo que implicó una caída superior a los dos millones de toneladas respecto del año anterior. El retroceso se concentró principalmente en el segundo semestre, en un contexto de mayor cautela comercial.
¿Cómo se explica el movimiento en la balanza?
Uno de los factores centrales que explica estas dinámicas fue la sucesión de cambios en los derechos de exportación a lo largo del año. Durante 2025 se registraron seis modificaciones en las alícuotas aplicadas a los principales complejos agrícolas. El resultado fue una fuerte aceleración de ventas en determinados momentos, especialmente cuando se implementaron reducciones temporales o eliminaciones puntuales, seguida por períodos de menor actividad debido al adelantamiento de operaciones.
Este comportamiento también se observó en la soja, que tuvo un fuerte aumento en las exportaciones de poroto, impulsado por una mayor demanda internacional y por incentivos fiscales que promovieron la venta anticipada. Como consecuencia, gran parte del flujo comercial se concentró en ventanas específicas, alterando la estacionalidad habitual del mercado.
El Monitor Agroindustrial de CIARA-CEC muestra que 2025 fue un año de altos volúmenes y resultados positivos para el ingreso de divisas, pero también de marcada volatilidad comercial. El desafío hacia adelante será sostener el nivel de actividad sin depender de estímulos transitorios, para evitar distorsiones que condicionen la planificación productiva y exportadora del sector agroindustrial argentino.

