Seis de cada diez dólares exportados en 2025 provinieron del agro
Entre enero y noviembre, las exportaciones argentinas crecieron 9,5% interanual y el complejo agropecuario concentró el 60% del total, impulsado por el fuerte desempeño de los productos primarios y el repunte de las oleaginosas
El balance del comercio exterior argentino hasta noviembre de 2025 tuvo al agro como protagonista central. En este sentido, las ventas externas totalizaron 79.592 millones de dólares en los primeros once meses del año, lo que representó un incremento del 9,5% respecto del mismo período de 2024. Detrás de ese crecimiento, los productos vinculados directa o indirectamente a la producción agropecuaria fueron responsables de la mayor parte del flujo de divisas.
La composición de las exportaciones
Los productos primarios representaron el 25% del total exportado, mientras que las manufacturas de origen agropecuario aportaron otro 35%. En conjunto, seis de cada diez dólares que ingresaron por exportaciones provinieron del campo y de su primera transformación industrial, una relación que volvió a consolidarse en un año atravesado por ajustes macroeconómicos y cambios en los precios relativos.
El mayor dinamismo se observó en el rubro de productos primarios, que alcanzó 20.253 millones de dólares y registró un crecimiento interanual del 19,7%, muy por encima del promedio general. Dentro de ese bloque, las exportaciones de semillas y frutos oleaginosos registraron un crecimiento del 86,8% y pasaron de 3.056 a 5.709 millones de dólares.
Entre enero y noviembre, las ventas externas del complejo cerealero sumaron 10.203 millones de dólares, con una suba de apenas 2,2% interanual. El contraste con las oleaginosas refleja un escenario más estable en volumen y precios, pero también marca diferencias en el aporte relativo de cada cultivo al ingreso de divisas.
Las economías regionales también mostraron señales positivas, aunque con una incidencia menor en el total. En este sentido, las exportaciones de frutas frescas crecieron un 14,9% y alcanzaron 617 millones de dólares, mientras que las hortalizas y legumbres sin elaborar aumentaron 11,4%, con ventas por 573 millones dólares. En el caso de la miel sumó 199 millones de dólares, con una mejora interanual del 11,6%.
Del lado industrial, las manufacturas de origen agropecuario totalizaron 28.040 millones de dólares y crecieron un 3% en comparación con el 2024. Dentro de ese grupo, se destacaron las carnes y sus preparados, que avanzaron 24,9% hasta 4.046 millones de dólares, y los lácteos, con un incremento del 15,8% y exportaciones por 1.323 millones de dólares. También sobresalió el rubro grasas y aceites, que alcanzó 8.896 millones dólares y mostró una suba del 20,2%.
Los precios acompañaron parcialmente este escenario. En este sentido, durante el mes de noviembre los productos agropecuarios registraron una suba mensual del 4,4% en el índice de precios mayoristas y acumularon un incremento interanual del 40,9%. Al mismo tiempo, la industria de alimentos y bebidas operó con una utilización de capacidad instalada del 64,2%, un nivel que refleja margen para procesar mayores volúmenes sin expansiones inmediatas de infraestructura.
El cierre parcial de 2025 confirma que el agro volvió a ser el principal ancla del comercio exterior argentino, aunque con un crecimiento concentrado en rubros específicos como oleaginosas, carnes y aceites. De cara a 2026, el desafío no pasa sólo por sostener el volumen exportado, sino por administrar un esquema donde precios, valor agregado y capacidad industrial definan cuánto de ese impulso puede transformarse en un sendero más estable de generación de divisas.

