Semáforo: Pese al boom exportador, más economias regionales se suman al rojo
En Expoagro 2026, Coninagro mostró un deterioro en varias economías regionales durante enero, con más actividades complicadas por precios atrasados frente a los costos y una rentabilidad cada vez más ajustada
En el marco de Expoagro 2026, Coninagro presentó una nueva actualización de su Semáforo de Economías Regionales. El relevamiento correspondiente a enero reflejó un escenario de mayor tensión para varias actividades del interior productivo.
Según detalló la entidad, el mapa actual muestra 4 actividades en verde, 7 en amarillo y 8 en rojo, lo que evidencia un deterioro respecto de la medición anterior. En particular, la lechería y el maní retrocedieron de la zona amarilla a la roja, profundizando el número de actividades en crisis.
Desde Coninagro señalaron que el componente que más incide en el deterioro general es el económico. Y advirtieron: "En la mayoría de las economías regionales los precios al productor evolucionaron por debajo de la inflación y de los costos, lo que afecta directamente la rentabilidad de las actividades".
Entre las cadenas que se mantienen en rojo aparecen yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, algodón, hortalizas. A ese grupo se sumaron en esta medición la leche y el maní, dos actividades relevantes en distintas regiones productivas del país.
En contraste, el semáforo marcó en verde a bovinos, ovinos, granos y miel. En estos sectores se observó una mejor evolución del negocio, con precios más dinámicos, mercados relativamente firmes y variables productivas más favorables.
El informe también señaló que la franja amarilla refleja una situación intermedia, donde las actividades no muestran un deterioro profundo pero tampoco señales claras de recuperación. Allí quedaron sectores como forestal, cítricos dulces, tabaco, aves, porcinos, mandioca y peras y manzanas.
Fuente: Coninagro
Al rojo vivo
Uno de los casos que explica el deterioro del semáforo es el de la lechería. El informe indica que el precio al productor se mantiene desde hace diez meses en torno a los $470 por litro, lo que implica una suba interanual cercana al 8%, muy por debajo de la inflación.
A ese contexto se suma una dinámica comercial desafiante. En este sentido, desde Coninagro señalaron: "Las exportaciones crecieron cerca de un 20%, mientras que las importaciones lo hicieron en torno al 50%, lo que genera presión adicional sobre la cadena".
En el caso del maní, el deterioro estuvo vinculado principalmente a la evolución del negocio. "El precio en dólares recibido por el productor se mantiene prácticamente sin cambios desde hace ocho meses, en torno a los 594 dólares por tonelada", detallaron en el documento.
Además, las perspectivas productivas tampoco resultan alentadoras. Las estimaciones para la próxima campaña anticipan una caída del área sembrada cercana al 25% y una baja de la producción del orden del 13%.
Exportaciones fuertes, pero concentradas
Uno de los datos más llamativos es que el deterioro del semáforo convive con un inicio de año muy positivo en materia exportadora para las economías regionales. En este sentido, durante enero de 2026 registraron exportaciones por 5.032 millones de dólares, una cifra que se ubica 44% por encima del promedio histórico de la última década para ese mismo mes.
Sin embargo, la mejora estuvo fuertemente concentrada. Desde Coninagro señalaron que "el 80% de las exportaciones correspondió a los complejos granarios y un 9% al sector bovino, mientras que el resto de las economías regionales representó apenas el 11% del total".
En cuanto a la participación del productor en el precio final se observaron retrocesos importantes en algunos sectores. Según señalaron: "Yerba mate y hortalizas registraron las mayores pérdidas de participación respecto de sus valores históricos, con caídas de 13 y 11 puntos porcentuales respectivamente".
En el caso de la yerba mate, por ejemplo, la participación del productor en el precio final se ubicó en torno al 10%, muy por debajo del promedio histórico cercano al 23%. En contraste, en ovinos, la participación del productor alcanzó el 26%, ocho puntos por encima del promedio histórico para enero.
El Semáforo de Economías Regionales muestra un contraste que se repite una vez más en el agro argentino. Mientras el sector exportador alcanza grandes cifras en términos de divisas, una parte importante de las producciones regionales sigue enfrentando márgenes estrechos y dificultades para sostener la rentabilidad.

