Ganadería

De primera necesidad

Las reservas forrajeras son una herramienta fundamental para la ganadería vacuna. El productor debe efectuar un correcto manejo, para ello veamos algúnos conceptos básicos

Chacra.com
29 de Enero de 2014


SILAJE
Se debe considerar esta alternativa solo para la conservación de forrajes de alta calidad. El material debe ser cortado y picado uniformemente en trozos no mayores a los 2,5 cm confeccionando el silo con 65-70% de humedad. Sea cual fuere el silo que se realice en el mismo no debe entrar aire pues se busca que fermente y que se produzca ácido acético y láctico (característico olor a encurtidos) señal de que es un silo de calidad, desde este punto de vista las bolsas plásticas son las que dan mayor seguridad de fermentación . La no producción de los ácidos comentados es debida a la entrada de aire al silo o al utilizar forraje con bajos contenidos de hidratos de carbono.

Una vez que el silo se estabilizó puede durar años sin alteraciones siempre y cuando no le entre aire ni agua, por ello una vez abierto cuanto más rápido se suministre a los animales mejor. Los forrajes más frecuentemente usados son el sorgo y el maíz especialmente este último por ser fácilmente ensilable además de sus excelentes condiciones forrajeras.

Para ensilar pradera se debe ser más cuidadoso debido a que tiene bajas concentraciones de hidratos de carbono dificultando su fermentación. Dependiendo de la pradera existen varias técnicas posibles para mejorar ésto tales como el premarchitado y el agregado de diversos aditivos, la consulta con el profesional es recomendable.

Por último también en la categoría silo se debe considerar a las bolsas de granos húmedos que son un interesante recurso de forraje conservado como suplemento energético.
Para maíz y sorgo se debe cortar entre 30 y 35% de Materia Seca o, medido de otra forma, con humedad entre el 70 y 65%. Cosechas tardías, con humedades menores al 60% no producen más volumen, generando deterioros sobre tallos y hojas y sobretodo dando silos de difícil fermentación y generalmente de baja calidad.

El método más utilizado para determinar el momento del corte es el llamado “línea de leche” que se observa en la base del grano no debiendo superar nunca el tercio del grano, otro indicador muy práctico es observar la senectud de las hojas basales, deben estar verdes. Recordar que siempre es preferible equivocarse por adelantarse que por atrasarse.
El corte preciso de plantas, para obtener partículas fina y uniformemente picadas es una de las claves del éxito de la práctica. Ésto está íntimamente ligado a permitir una correcta compactación del silo para lograr la extracción del aire, además de mejorar la digestibilidad de la materia.

Una buena anaerobiosis es la clave para lograr un buen silo y para ello lo mejor es utilizar las llamadas cortapicadoras de precisión verificando que cuente con cuchillas bien afiladas (se deben afilar cada 4 ó 5 hectáreas) además de elegir el momento de corte adecuado. Finalmente todo este proceso, desde el corte-hilerado, picado y cierre del silo debe realizarse en el menor tiempo posible. 

El compactado correcto, con tractores que desparramen el material en forma uniforme, para lograr la extracción del aire, es indispensable para la práctica. Es conveniente tapar el silo con polietileno para ayudar a mantener la hermeticidad. Todo esto no es necesario si se utilizan los silos bolsas aunque la decisión debe ser tomada a la luz de los costos de cada sistema.



HENIFICACIÓN
Por el contrario al almacenamiento en silo, el heno se trata de conservar forraje seco. Para ello debe tenderse a una rápida evaporación del agua contenida en la planta. Su confección debe iniciarse con la humedad cercana al 20% para estabilizarse en el 15%, de manera de evitar el enmohecimiento.

Pero al igual que con el silo la calidad del forraje a henificar debe ser óptima por cuanto ningún sistema es capaz de mejorar la calidad inicial. El momento de corte aquí también juega un rol preponderante en el producto obtenido.
Las malezas de los lotes con destino a heno deben ser controladas eficazmente pues éstas no sólo compiten con el forraje sino que pueden ser responsables de dificultar el corte y provocar deterioros en la maquinarias.


También se debe recordar que las plagas y enfermedades afectan a las hojas y que en ellas se encuentran la mayor parte de los nutrientes. Por lo tanto, la calidad de la pastura disminuye considerablemente si la materia seca producida tiene poco porcentaje de hojas.
Es muy beneficioso el uso de segadoras con acondicionadores de forraje. Su uso permite no solo una rápido secado de la planta y por lo tanto una mayor calidad del heno, (se debe recordar que la calidad obtenida es inversa al tiempo que pasa el forraje en el campo) sino que además permite un secado parejo de hojas y tallos, ello hace que sobre todo las leguminosas pierdan menos hojas en el proceso y por lo tanto mayor calidad se obtendrá.
También es importante tener una adecuada densidad de plantas de manera que la inversión pueda ser amortizada por la cantidad de rollos producidos.
Se debe tener muy en cuenta que el costo de un rollo “bueno” es el mismo que el de hacer un “mal” rollo.

Datos tomados de Producción animal