La lechería sigue siendo el sector más perjudicado
Luego de un año sumamente complicado, los productores pugnan por un rentabilidad que les permitan sobrellevar estos años de crisis.
Transcurrió poco más de un año de la gestión de Mauricio Macri al frente del Ejecutivo nacional, administración que intentó cumplir con sus promesas de campaña y permitirle al sector agropecuario una recuperación impostergable. No obstante, algunos sectores como las economías regionales siguen sufriendo situaciones estructurales, ocasionadas por dicotomías internas y el desprecio de las políticas nacionales de antes de diciembre de 2015.
En nuestra zona, y gran parte del país, la lechería sigue siendo la materia pendiente del gobierno de Cambiemos de acuerdo a lo que podemos indagar entre los tamberos. Los esfuerzos del Ministerio de Agroindustria, a partir de la Subsecretaría específica, son evidentes, pero así y todo el sector no logra hasta aquí una total recuperación.
La Mesa de Productores de Leche de Santa Fe, Meprolsafe, es una de las entidades de mayor actividad en el último tiempo. No han bajado los brazos y las gestiones han sido continuas en un tiempo que tuvo diversos inconvenientes. Dialogamos sobre la situación con Marcelo Aimaro, el presidente de la entidad, quien expresó que "fue un año muy difícil, donde lamentablemente todo el mundo nos soltó la mano y tuvimos muchísimos problemas de precio, climático y aquellos productores que lamentablemente no tuvieron espalda o algún tipo de asistencia financiera tuvieron que irse de la actividad".
El tema principal, e inevitable, es el de la relación costo-precio recibido, luego de un importante período en el que el tambero trabajó a pérdida. Aimaro detalló que "según la zona, pero en la mayoría de los casos no se llega a empatar el costo de producción con lo que está cobrando el productor. No nos olvidemos del desfasaje financiero que hoy el productor está cargando. Depende de la zona, algunas estaban relativamente bien en cuanto a forrajes y la están pudiendo pasar más o menos bien. Pero hay otras zonas donde el productor sigue estando muy complicado, porque las reservas se terminan. Ni hablemos de las zonas donde tuvieron otra inclemencia del tiempo como fue la pedrada de algunas semanas atrás."
Lo consultamos sobre uno de los proyectos más pretensiosos del gobierno santafesino: la Consignataria de leche. Marcelo dijo que "en un principio hemos ofrecido el medio, hemos reunido nuestras cooperativas porque decimos que el negocio tiene que ser de ellos, de los dueños de la leche, que somos los productores pero a través de las cooperativas. Creemos que es una herramienta que puede servir, pero no la herramienta que nosotros estamos reclamando desde hace mucho tiempo, que es el ordenamiento de la lechería. Es una posibilidad más de poder mejorar el negocio. No lo que venimos reclamando a través de una ley, de un organismo de formación de precio. En esto se habla mucho de contrato y de muchas cosas que, por el momento, lo único que sabemos sobre los contratos es que obligan al productor, pero no a la contraparte a poner un precio". Pero más allá de la Consignataria, "si no modificamos esta relación comercial que existe desde que la lechería es lechería seguiremos como hasta ahora, desapareciendo los productores. Creo que si no nos involucramos más los productores seguiremos padeciendo esto" puntualizó el productor.
La Subsecretaría de Lechería de la Nación le dio impulso a varias acciones. Aimaro puntualizó que "cualquiera que hace años que está en esto te puede decir que no hay nada nuevo, todo esto ya estaba. El SIGLeA, el Observatorio Lácteo, las reuniones entre los gobiernos nacionales y provinciales, la institucionalidad del sector ya estaban y no se está cumpliendo hoy. No nos oponemos a todas estas cosas porque decimos que sirven, la información es valedera, es importante y es una de las formas de saber por dónde marcha la lechería. Pero la realidad es que mucha gente apostó a un cambio, que en lugar de ser beneficioso lamentablemente para los productores tamberos no lo fue. Quedamos a la deriva y se salvó el que se salvó."
Finalmente Marcelo dejó algunas preguntas sin respuestas en este panorama sombrío: "¿Por qué no hacemos una convocatoria por parte del gobierno nacional? ¿Por qué no le preguntamos al productor qué lechería quiere? ¿Este falso libre mercado, donde a nosotros nos ponen el pie siempre? O una lechería ordenada? A veces decís una lechería regulada y parece que significa intervenida. Yo no quiero esas malas intervenciones que hemos tenido, lo que quiero son reglas claras, saber cuánto voy a cobrar, tener previsibilidad."
Fuente: La Opinión de Rafaela