Para el Cono Sur

Lanzan un protocolo regional para validar tecnologías AgTech y acelerar la transformación digital del agro

La herramienta busca dar mayor confiabilidad, transparencia y escalabilidad a las tecnologías que llegan al productor.

1 de Diciembre de 2025

La articulación entre el INTA, el IICA y los institutos de investigación agropecuaria del Cono Sur dio origen al Protocolo Procisur de Verificación y Validación de Soluciones Digitales AgTech, una herramienta técnica regional que busca garantizar la confiabilidad, calidad y escalabilidad de las tecnologías digitales aplicadas a la producción agropecuaria. El documento, elaborado de manera colaborativa, establece un estándar común para evaluar soluciones en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

El INTA tuvo un rol central como coautor del protocolo, aportando su experiencia en construcción metodológica, validación tecnológica, ensayos a campo, extensión rural y articulación con productores. "El protocolo es una herramienta estratégica para acelerar la transformación digital del agro al acortar la distancia entre la innovación tecnológica y su adopción efectiva en el campo", destacó Facundo Calderón, investigador del INTA Junín (Mendoza) e integrante del equipo redactor. "Diseñamos un proceso que dé confianza a todos los actores: desarrolladores, productores y asesores".

La herramienta ya está disponible para instituciones, startups, empresas tecnológicas y organismos públicos que deseen validar soluciones bajo estándares compartidos. Su carácter abierto permite que continúe evolucionando según la dinámica del ecosistema AgTech.

Un estándar común para validar tecnología en el campo

El protocolo propone un esquema de evaluación en dos etapas: primero, una verificación técnica con especialistas de las instituciones involucradas; luego, una validación en campo en condiciones reales de uso junto a productores. El proceso culmina con la emisión del Sello V&V (Verificación y Validación), que certifica la confiabilidad de la herramienta evaluada.

"Ese sello significa que la solución fue probada y validada de manera colaborativa, con evidencia y trazabilidad técnica", explicó Gabriela Tallarico, coordinadora del programa nacional AgTech. En un mercado de tecnologías digitales en constante expansión, contar con un estándar regional apunta a elevar los niveles de confianza y transparencia.

El documento es flexible y dinámico, con capacidad de incorporar ajustes metodológicos o nuevas etapas conforme avancen las tecnologías y las experiencias de validación. "Es un instrumento vivo que puede adaptarse a distintos contextos productivos y tipos de soluciones digitales", remarcó Calderón.

Interoperabilidad regional y mayor confianza del productor

Entre los beneficios del Protocolo Procisur se destacan la interoperabilidad regional, la confiabilidad de los resultados y la escalabilidad de las soluciones digitales validadas. "Estamos creando un idioma común para el ecosistema AgTech del Cono Sur", sostuvo Tallarico. Esto permitirá que una aplicación o sistema digital validado en un país pueda implementarse con garantías en otros.

La adopción del protocolo también representa un avance para productores y empresas, que podrán acceder a soluciones con respaldo técnico comprobado. "El productor necesita certezas antes de incorporar una nueva tecnología. Con este protocolo, sabrá que la herramienta fue evaluada en condiciones reales, con productores de carne y hueso, no solo en un laboratorio", subrayó Calderón.

El rol decisivo del INTA

Para Tallarico, el INTA aportó un valor clave tanto en la construcción del marco metodológico como en la capacidad de realizar validaciones en sus estaciones experimentales. Su experiencia en ensayos en diversos ambientes, cadenas productivas y escalas productivas lo convierte en un actor estratégico dentro del proceso.

Además, la elaboración conjunta del protocolo fortaleció la integración entre los sistemas de investigación agropecuaria del Cono Sur. "Compartir metodologías y criterios con nuestros pares de Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay nos permitió avanzar hacia un marco verdaderamente regional", destacó Tallarico.

El Protocolo Procisur establece así un piso técnico común para futuras validaciones, con el respaldo de todos los institutos de investigación agropecuaria del Cono Sur. La iniciativa contribuye a consolidar un ecosistema AgTech más confiable, articulado y competitivo, donde productores, empresas y organismos se benefician de herramientas digitales con evidencia sólida y aplicabilidad comprobada.