nueva norma

EE.UU. endurece el etiquetado cárnico: desde enero solo podrán decir "Product of USA" si todo el proceso fue 100% nacional

Desde el 1° de enero de 2026, una nueva norma del USDA endurece el uso de la etiqueta "Product of USA" en carnes y productos cárnicos. La mención solo podrá utilizarse cuando el animal haya nacido, sido criado, faenado y procesado íntegramente en Estados Unidos.

2 de Enero de 2026

 Desde el 1° de enero de 2026 rige en Estados Unidos una nueva normativa del Departamento de Agricultura (USDA) que redefine de manera estricta el uso de la mención "Product of USA" en carnes y productos cárnicos. A partir de ahora, esa etiqueta solo puede utilizarse cuando los animales de los que proviene la materia prima hayan nacido, sido criados, sacrificados y procesados íntegramente dentro del país.

La medida, instrumentada a través del Food Safety and Inspection Service (FSIS), marca un cambio significativo respecto del esquema anterior. Hasta ahora, numerosos productos cárnicos podían presentarse como "Product of USA" aun cuando los animales habían sido importados, siempre que el procesamiento final se realizara en plantas estadounidenses. Con la nueva regla, ese criterio deja de ser válido.

El USDA aclaró que el uso de la mención de origen sigue siendo voluntario, pero que quienes decidan emplearla deberán cumplir con requisitos mucho más exigentes y contar con documentación verificable que respalde el origen estadounidense a lo largo de toda la cadena productiva. La autoridad sanitaria podrá requerir esos registros para comprobar que la información brindada al consumidor no resulte engañosa.

En el caso de productos elaborados, como embutidos u otros alimentos que combinan distintos ingredientes, la normativa establece que todas las materias primas cárnicas reguladas por el FSIS deben cumplir con el mismo estándar de origen. Además, los ingredientes no cárnicos, con excepción de especias y saborizantes menores, también deben ser de procedencia estadounidense para que el producto final pueda llevar la mención "Product of USA".

Según explicó el propio USDA durante el proceso de reglamentación, la actualización responde a la necesidad de mayor transparencia. Diversos estudios y consultas públicas mostraron que los consumidores interpretan esa etiqueta como una garantía de que el animal fue criado y procesado completamente en Estados Unidos, algo que no siempre ocurría bajo la normativa previa.

La nueva regla no prohíbe la importación ni la comercialización de carnes extranjeras en el mercado estadounidense. Los productos importados podrán seguir vendiéndose, siempre que cumplan con las normas sanitarias y de etiquetado vigentes. Sin embargo, ya no podrán presentarse como de origen estadounidense si no cumplen con todos los requisitos establecidos.

El impacto de la medida se extiende más allá del consumidor. En el sector cárnico se espera que la normativa influya en las estrategias de abastecimiento y marketing de frigoríficos y procesadores, y que incentive una mayor preferencia por ganado nacido y criado en EE.UU. para poder utilizar la etiqueta. Al mismo tiempo, algunos analistas advierten que la decisión podría generar tensiones comerciales con países vecinos como Canadá y México, históricamente proveedores de animales para engorde y faena en territorio estadounidense.

Con la entrada en vigencia de esta normativa, el USDA busca reforzar la confianza en las etiquetas de origen, mejorar la trazabilidad de los productos cárnicos y ofrecer reglas más claras en un mercado altamente competitivo y globalizado.