Con 8 producciones en amarillo y 6 en rojo, noviembre dejó más sectores en dificultades pese al boom exportador
Aunque las exportaciones totales marcaron un fuerte crecimiento, la mayoría de las economías regionales sigue presionada por precios que no logran acompañar la inflación y costos elevados.
Durante noviembre de 2025, el Semáforo de Economías Regionales, elaborado por Coninagro, reflejó un escenario complejo para buena parte del entramado productivo del país. De las 19 actividades analizadas, 5 se ubicaron en verde, 8 en amarillo y 6 en rojo, evidenciando un empeoramiento frente al mes previo. El principal cambio fue el de la actividad avícola, que pasó de verde a amarillo como consecuencia del deterioro en los componentes de negocio y mercado.
El indicador evalúa de manera integral tres dimensiones: negocio, que mide la relación entre precios y costos; productivo, que considera área, stock y niveles de producción; y mercado, que analiza la dinámica del comercio exterior y el consumo interno. En noviembre, el factor más comprometido volvió a ser el de negocio, con precios que en numerosos sectores crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos.
Las actividades en rojo
Las economías regionales que permanecieron en rojo fueron yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón. En la mayoría de los casos, el denominador común fue la pérdida de rentabilidad: los valores percibidos por los productores no lograron compensar la suba de costos, limitando la recuperación y afectando las decisiones productivas futuras.
Sectores en verde y desempeño favorable
En el extremo opuesto, bovinos, porcinos, ovinos, granos y miel se posicionaron en verde. Estos sectores mostraron un buen desempeño del componente de negocio, con precios que evolucionaron por encima de la inflación, acompañado por mercados externos dinámicos y niveles productivos que sostuvieron la actividad.
El amarillo se consolida como zona de transición
Las actividades que se mantuvieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas, a las que en esta edición se sumó aves. En estos casos, los indicadores mostraron señales mixtas: precios rezagados, demanda interna con bajo dinamismo y costos aún elevados, lo que prolonga los tiempos de recuperación y dificulta la consolidación de mejoras sostenidas.
En particular, la actividad aviar evidenció un retroceso. En los últimos doce meses, los precios promedio de carne y huevos aumentaron apenas 16%, muy por debajo de la inflación del 31%. A esto se sumó una caída del 13% en las exportaciones y un aumento del 12% en las importaciones, mientras que el consumo interno apenas creció 1%. El único punto a favor fue el frente productivo, con un aumento del stock y de la producción.
Una mirada de largo plazo
El Semáforo se publica desde hace más de una década y, en ese período, 8 de las 19 economías regionales pasaron más de la mitad del tiempo en rojo. La vitivinicultura y los cítricos dulces aparecen entre las más comprometidas, con cerca del 70% de los meses en esa situación. También se destacan la lechería y el arroz, con un 63%, y luego la producción ovina, peras y manzanas y papa, en torno al 55%.
Del otro lado, las carnes porcina, aviar y bovina, junto con el maní y el complejo granos, mostraron recorridos más estables, con una presencia en verde superior al 45% del período analizado.
Comercio exterior: récord exportador, pero con fuerte concentración
Entre enero y noviembre de 2025, las economías regionales y actividades agropecuarias relevadas exportaron USD 54.193 millones, un 65% más que el promedio histórico de la última década. Sin embargo, la estructura sigue altamente concentrada: el 76% de los ingresos provino de los complejos granarios y el 9,4% del sector bovino. El resto de las economías regionales aportó el 14,6%, unos USD 7.912 millones.
En importaciones, el total alcanzó USD 3.145 millones, nuevamente dominado por el complejo granario. Al comparar con el promedio de los últimos nueve años, se observaron fuertes contrastes: el tabaco, el arroz, el forestal y el complejo lácteo lideraron el crecimiento exportador, mientras que la actividad avícola fue la única con una caída significativa. Del lado de las importaciones, se destacaron subas marcadas en cítricos dulces, maní, bovinos y vitivinicultura, mientras que papa, apicultura, hortalizas y ovinos mostraron fuertes retrocesos.
Un escenario todavía frágil
El balance de noviembre deja en claro que, pese al buen desempeño exportador agregado, la mayoría de las economías regionales sigue enfrentando dificultades estructurales, con márgenes ajustados y una recuperación desigual. El desafío hacia adelante será consolidar mejoras en el componente de negocio y reducir la brecha entre precios, costos e inflación para evitar que más actividades queden atrapadas en la zona roja del semáforo.