Plagas

Avanzan los ensayos con insectos estériles para frenar la mosca de alas manchadas

La iniciativa busca evaluar la eficacia de la técnica del insecto estéril como herramienta sustentable para el manejo de esta plaga que amenaza a las frutas finas.

13 de Enero de 2026

 El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) comenzó los ensayos de validación para el control de Drosophila suzukii en la Patagonia, una plaga que genera crecientes pérdidas en cultivos de frutas finas. Se trata de insectos producidos y esterilizados en la Bioplanta Multipropósito de Mendoza, en el marco de un proyecto binacional que forma parte del programa global de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).

El proyecto incluye a las provincias patagónicas argentinas como demandantes de los insectos producidos en Mendoza, que serán utilizados para el manejo de la plaga mediante la aplicación de la técnica del insecto estéril (TIE). En esta primera etapa, los ensayos se desarrollan en pequeñas parcelas demostrativas con el objetivo de analizar el comportamiento de los insectos esterilizados y su competitividad en el ambiente natural.

La iniciativa se inscribe en una estrategia regional frente a una amenaza creciente. En países como Chile, primer exportador mundial de cerezas frescas, Drosophila suzukii se ha convertido en una plaga crítica por su impacto directo sobre la calidad y la sanidad de la fruta. En este contexto, se firmó un convenio binacional orientado a optimizar los métodos de cría del insecto y avanzar en ensayos de liberación de ejemplares producidos en Mendoza.

En el país vecino, la Fundación para el Desarrollo Frutícola (FDF) lidera la implementación de esta estrategia biotecnológica en articulación con el Iscamen. La FDF opera como tercero autorizado del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile para certificar fruta bajo los estándares exigidos por mercados como Corea, Japón y China.

Durante esta etapa inicial, el laboratorio de la FDF actuará como tercero autorizado, realizando evaluaciones previas antes de avanzar con las liberaciones a campo. Las liberaciones masivas en huertos de cerezos están previstas para la próxima temporada, con probables ensayos en las regiones de O'Higgins o del Maule, definidas por criterios logísticos y productivos. El acuerdo representa una alianza estratégica en la que Mendoza aporta su infraestructura, conocimiento y experiencia en la técnica del insecto estéril y en el desarrollo biotecnológico, mientras que el SAG y la FDF suman su trayectoria en vigilancia fitosanitaria, sistemas de baja prevalencia y certificación de fruta para exportación.

Una plaga de alto impacto productivo

Drosophila suzukii (Matsumura), conocida como mosca de alas manchadas, es una especie de origen asiático que fue descripta inicialmente en Japón, donde mostró preferencia por el cerezo. A diferencia de otras drosófilas, esta plaga ataca fruta sana, lo que incrementa su potencial de daño económico.

Desde 2008 se registraron fuertes invasiones en Europa y Estados Unidos y, a partir de 2013, comenzó a detectarse en Sudamérica, primero en Brasil y luego en Chile y Uruguay, donde ocasiona importantes pérdidas en arándano, cereza, frambuesa, frutilla y zarzamora. En Argentina fue hallada por primera vez en 2014, casi en simultáneo en Río Negro, sobre frambuesa, y en Buenos Aires, sobre arándano.

El rol del Iscamen y la técnica del insecto estéril

La Bioplanta Multipropósito del Iscamen, ubicada en el departamento mendocino de Santa Rosa, es una de las biofábricas más importantes a nivel internacional para la producción de insectos a los que se aplica la técnica del insecto estéril. Este método consiste en la cría masiva de insectos bajo condiciones controladas y la posterior liberación de machos esterilizados que, al aparearse con hembras fértiles, no generan descendencia. La TIE es considerada una estrategia de control de plagas de base biológica, ambientalmente amigable y sin impacto negativo sobre la biodiversidad. Su especificidad por especie la convierte en una herramienta segura y eficaz desde el punto de vista ecológico.

Desarrollada inicialmente en Mendoza para el control de la mosca del Mediterráneo, esta experiencia se extendió luego a otros insectos de importancia sanitaria y productiva, como el mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, y la propia Drosophila suzukii. Con estos nuevos ensayos en la Patagonia, el Iscamen refuerza su rol estratégico en la aplicación de soluciones biotecnológicas para la sanidad vegetal y la sostenibilidad de las economías regionales.