Córdoba

Con lluvias clave y rindes récord, el trigo logra su mayor producción histórica

La campaña invernal cerró con rindes históricos en trigo y garbanzo, favorecida por buenas condiciones climáticas, aunque con una fuerte caída en la siembra de garbanzo

15 de Enero de 2026

En su último informe, la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) confirmó rindes récord para el trigo y el garbanzo, y la mayor producción histórica de trigo, en el marco del cierre de la campaña invernal, marcada por condiciones ambientales altamente favorables y una elevada disponibilidad hídrica durante las etapas clave.

En el caso del trigo, el informe revela un rinde esperado en secano de 43,2 qq/ha, casi un 70 % por encima del promedio histórico, lo que se traduce en una producción estimada de 7,1 Mt.

Para el garbanzo, en tanto, se esperan 26,8 qq/ha entre riego y secano, un valor 38 % superior al rinde histórico. Sin embargo, la producción se estimó en 51,8 mil toneladas, lo que representa una caída del 11 % respecto del promedio histórico, como consecuencia de una reducción de más del 40 % en la superficie sembrada durante el ciclo. Desde la Bolsa explicaron que el principal factor que desalentó la siembra fue el precio y la rentabilidad esperada del cultivo.

Contexto climático

Luego de un otoño con abundantes precipitaciones, las condiciones de siembra resultaron óptimas en gran parte de Córdoba, lo que favoreció un muy buen arranque de los cultivos.

No obstante, según informó la BCCBA, el desarrollo inicial se vio condicionado por las fuertes heladas registradas entre fines de junio y comienzos de julio. En ese período se observaron síntomas de daño por frío, desaceleración del crecimiento, retrasos fenológicos y amarillamiento foliar, lo que derivó en un aumento de la proporción de superficie en estado regular y malo para ambos cultivos.

Posteriormente, ante la ausencia de heladas de magnitud y la ocurrencia de precipitaciones por encima de los promedios históricos para la época, los cultivos lograron recuperarse, mejorar su condición general y atravesar el período crítico en muy buen estado.

En este contexto, la Bolsa informó para el trigo una pérdida de aproximadamente 35 mil hectáreas, equivalente al 2 % de la superficie sembrada, principalmente como consecuencia de eventos de granizo.

En garbanzo, en cambio, las pérdidas fueron significativamente menores, con 83 hectáreas afectadas, un valor que no alcanza el 1 % del área implantada. Los colaboradores de la entidad señalaron que algunas heladas tardías de primavera y las altas temperaturas registradas en noviembre provocaron abortos en camadas de flores, limitando la expresión del rendimiento potencial.

Sanidad

En cuanto a la sanidad vegetal, desde la BCCBA indicaron que acompañó las buenas condiciones climáticas, con baja presión de plagas y controles realizados en los momentos adecuados. En garbanzo se destacó la aparición de rabia (Ascochyta rabiei), principalmente en lotes bajo riego, donde llegaron a realizarse hasta tres aplicaciones de fitosanitarios. No obstante, la enfermedad pudo ser controlada de manera eficaz, sin generar impactos significativos en el rendimiento.

En trigo, los colaboradores resaltaron el uso de semilla de alta tecnología que, en combinación con las condiciones ambientales, permitió al cultivo expresar todo su potencial productivo. En este marco, se reportó una calidad panadera inferior a la habitual, en línea con los elevados rindes, lo que podría derivar en descuentos al momento de la comercialización.