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Agricultores y ganaderos españoles preparan una gran semana de protestas contra la PAC y el acuerdo UE-Mercosur

Las principales organizaciones agrarias de España anunciaron movilizaciones en rechazo a los recortes de la futura Política Agrícola Común y a un acuerdo comercial que, aseguran, profundiza la crisis del sector.

16 de Enero de 2026

 Agricultores y ganaderos de toda España han anunciado una nueva ronda de movilizaciones del 26 al 30 de enero de 2026, en respuesta a lo que consideran recortes injustos de la futura Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea y un acuerdo comercial con el Mercosur que amenaza la viabilidad del sector primario español. Las protestas fueron convocadas de manera conjunta por las principales organizaciones agrarias del país: Asaja (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores), COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos) y UPA (Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos).

El calendario de protestas incluye "tractoradas", concentraciones y acciones descentralizadas a lo largo de toda la geografía española, con especial énfasis en el 29 de enero, que ha sido calificado por los dirigentes agrarios como el "día grande" de la semana de movilizaciones. Para ese día ya se han anunciado actos tanto en zonas rurales como en puntos urbanos como Madrid, buscando visibilizar la creciente preocupación del sector.

Críticas al acuerdo UE-Mercosur y a la PAC

Los líderes de las organizaciones no escatimaron en críticas durante la presentación de las protestas. Pedro Barato, presidente de Asaja, subrayó su "rotundo rechazo" al acuerdo con Mercosur "en su forma actual", argumentando que falta reciprocidad y genera competencia desleal para los productos europeos. Barato ha señalado que sectores sensibles como la carne de vacuno, la remolacha, los cítricos o el azúcar podrían verse especialmente afectados por la entrada de productos importados a precios más bajos y con normas diferentes.

Por su parte, Miguel Padilla, secretario general de COAG, destacó que el sector no está en contra del comercio internacional, pero sí lo está "cuando se hace en condiciones de desigualdad". Padilla alertó que los acuerdos comerciales podrían convertir al campo español en "moneda de cambio" de políticas más amplias, sin garantías reales de protección ni salvaguardias eficaces.

Cristóbal Cano, secretario general de UPA, explicó que reducir el presupuesto de la PAC y mantener una burocracia excesiva agudiza la crisis de rentabilidad que sufren productores de todo el país. Según Cano, la estrategia de las organizaciones es concentrar el máximo de acciones el 29 de enero para "lanzar un mensaje claro y unitario desde el campo español".

Movilizaciones ya en marcha y repercusiones regionales

Las protestas no comenzarán el 26 sino que ya se están registrando señales de malestar en distintos puntos del país. En la frontera con Francia, agricultores y ganaderos realizaron una protesta con tractores en Irún, coordinada por organizaciones vascas y navarras, como un primer aviso del período de movilizaciones.

Asimismo, regiones como Extremadura, Levante, Valladolid y Andalucía ya tienen programadas tractoradas y concentraciones en torno a las fechas de la semana de protesta, mientras que en Cantabria se confirmó que también se acogerán movilizaciones sin aún detalles precisos sobre formato o lugares exactos.

En Andalucía, los dirigentes de ASAJA-Andalucía, COAG-Andalucía y Cooperativas Agro-alimentarias han llamado a participar el 29 de enero en manifestaciones ante las subdelegaciones del Gobierno en las capitales provinciales, denunciando la reducción de activos agrarios, cierre de explotaciones y la ruina de la ganadería si no se revisan las políticas actuales.

Impacto y expectativas del sector

La situación por la que atraviesa el campo español es considerada "crítica" por los organizadores de las protestas. El malestar se extiende más allá de las preocupaciones por Mercosur y la PAC: los agricultores denuncian altos costos de producción, problemas de mano de obra, escasa rentabilidad y una creciente burocracia, que perciben como obstáculos estructurales para la supervivencia de las explotaciones.

Los líderes agrarios han dejado la puerta abierta a que estas movilizaciones culminen en una gran manifestación estatal unificada en el futuro, si bien insisten en que, por ahora, las acciones se desarrollarán de manera descentralizada y con flexibilidad para las organizaciones regionales.

Con estos anuncios, el sector agrario español busca presionar a las autoridades nacionales y europeas para que revisen las políticas agrícolas y los términos del acuerdo UE-Mercosur antes de que entren plenamente en vigor, advirtiendo que, de no hacerlo, el futuro de muchas explotaciones está en riesgo.