Comercialización agrícola

Cebada: cómo la concentración productiva y logística define el negocio

El 94% del volumen se origina en Buenos Aires y casi siete de cada diez toneladas van a puerto, en un esquema comercial dominado por ventas anticipadas

16 de Enero de 2026

La cebada es un cultivo silencioso pero estratégico en la agricultura argentina, ya que se ubica quinta en superficie sembrada y cuarta en producción. A su vez, tiene un doble rol clave como insumo de maltería y como fuente energética para alimentación animal. A la vez, una parte significativa del volumen se exporta, ubicando al país entre los grandes proveedores mundiales del cereal. 

Entre las campañas 2019/20 y 2023/24 se comercializaron, en promedio, 4,7 millones de toneladas por ciclo (sumando cebada forrajera y cervecera). Pero el dato más relevante no es el volumen, sino dónde se origina. El 94% de la cebada vendida salió de Buenos Aires, muy por encima de Santa Fe (2%), La Pampa (2%) y Córdoba (1%). Incluso dentro del mapa bonaerense, sobresale el sur provincial, con partidos como Necochea, Tres Arroyos, Tandil, Coronel Dorrego y Lobería como protagonistas del circuito comercial. 

El destino de las exportaciones también es acotado, ya que en promedio el 69% de la cebada comercializada fue a puertos. De ese total el 36% fue a Quequén, el 22% a Bahía Blanca y el 11% a Gran Rosario, lo que equivale a unas 3,3 Mt por campaña con entrega en zonas de terminales portuarias. 

Fuera del corredor portuario, el mapa de entregas se completa con un bloque relevante en el que el Oeste de Buenos Aires y el Este de La Pampa concentraron el 19% del total, equivalente a unas 917.000 toneladas promedio por ciclo. Mientras que el Sur de Buenos Aires recibió el 9% (442.100 toneladas) y el Norte bonaerense apenas el 1% (61.300 toneladas).

En modalidades de negociación, la cebada tiene una lógica propia, ya que el 58% de la producción se negocia durante la campaña comercial (diciembre a noviembre). Mientras que el 41% se vende de manera adelantada. Y casi todo se canaliza por compraventa (99%); el canje queda relegado a apenas 1%. 

Antes de que arranque la campaña el 98% de las operaciones se concreta bajo la modalidad forward, con entrega diferida, ya que la mercadería todavía no fue cosechada. En el total de las negociaciones también se impone el forward, que concentra el 69% de los negocios, frente al 31% correspondiente al mercado disponible o contractual. 

La estructura comercial de la cebada combina una concentración extrema con un modo de negociación donde manda el forward y prevalece "cubrir riesgo" con precio hecho. Sin embargo, en la campaña 2024/25 se duplicó la proporción de mercadería con "precio a fijar", y el mercado comprador pasó a ser la referencia dominante, en un contexto donde la cebada no cuenta con un mercado de futuros local con volumen y liquidez para cobertura.