Reapertura de Mercados

Tras cuatro años, Canadá vuelve a exportar carne vacuna a China

La industria canadiense celebró la decisión, aunque advierte que el regreso será gradual y bajo un esquema de cuotas y aranceles elevados.

23 de Enero de 2026

 Luego de más de cuatro años de suspensión, China volvió a habilitar el ingreso de carne vacuna canadiense, una decisión largamente esperada por la industria cárnica de Canadá y que marca un punto de inflexión en la relación comercial bilateral. El veto estaba vigente desde diciembre de 2021, cuando se detectó un caso atípico de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en la provincia de Alberta.

La reapertura fue confirmada por el ministro de Agricultura de Canadá, Heath MacDonald, tras una reciente misión oficial a Pekín. Según indicaron fuentes gubernamentales y del sector privado, los primeros embarques podrían concretarse de manera inmediata, aunque el proceso de normalización total del comercio será gradual.

Un mercado clave para la diversificación

Antes de la imposición de las restricciones, China era el cuarto mayor destino de exportación para la carne vacuna canadiense, una posición estratégica que el sector busca recuperar en un contexto de fuerte competencia global y necesidad de diversificar mercados.

Desde la Canadian Cattle Association (CCA) celebraron la decisión, aunque advirtieron que el retorno efectivo al mercado chino dependerá de aspectos operativos y regulatorios pendientes. Analistas del sector señalan que, en una primera etapa, los volúmenes podrían ser moderados debido a la oferta ajustada de ganado en América del Norte y a la elevada demanda interna en Canadá.

Acuerdo comercial más amplio

La reapertura del mercado cárnico no se dio de manera aislada. Forma parte de un entendimiento comercial de mayor alcance entre Canadá y China, que incluye la reducción de aranceles a productos agrícolas canadienses y un marco de cooperación más amplio, en un contexto donde Ottawa también flexibilizó condiciones para el ingreso de vehículos eléctricos chinos a su mercado.

"El levantamiento de la prohibición envía una señal positiva. Si logramos mejorar la relación política y comercial para beneficiar a la industria de la carne vacuna, el impacto será claramente favorable", sostuvo Gordon Houlden, director emérito del Instituto de China de la Universidad de Alberta.

Aranceles y límites a las importaciones

Pese al mensaje alentador, el regreso de la carne canadiense a China enfrenta un escenario más complejo que el previo a 2021. Desde 2026, el gigante asiático aplica un arancel del 55% a las importaciones de carne vacuna que superen una cuota anual predeterminada, una medida orientada a proteger a su producción ganadera local .

Este esquema de cuotas y sobrearanceles no impide el acceso al mercado, pero condiciona la competitividad y el volumen de los envíos, afectando no solo a Canadá sino también a otros grandes proveedores como Brasil, Argentina, Uruguay, Australia y Estados Unidos.

Expectativas moderadas, pero optimismo sectorial

Si bien desde el sector reconocen que el ingreso pleno no será inmediato, la reapertura es vista como un avance estratégico clave. Para la industria canadiense, representa la posibilidad de retomar presencia en uno de los mayores mercados consumidores de carne del mundo, en un momento en el que la diversificación comercial se volvió un eje central de la política agroexportadora del país.

En ese marco, el levantamiento del veto sanitario aparece como una señal política y económica de alto impacto, que podría sentar las bases para una relación comercial más fluida entre Canadá y China en el mediano plazo.