Gestión de datos

Impulsan un trabajo articulado para mejorar el diagnóstico del estado de los cultivos

Con el apoyo de Conicet e INTA, CREA avanza en un trabajo articulado que busca potenciar la gestión de datos agrícolas y aportar mayor precisión al diagnóstico del estado de los cultivos en la previa de las lluvias

26 de Enero de 2026

En las semanas previas a la ocurrencia de lluvias, el estado de los cultivos suele definirse por variables que no siempre son visibles a simple vista. La disponibilidad de agua en el perfil del suelo, el historial de manejo del lote y la respuesta observada en campañas anteriores se vuelven elementos centrales para evaluar riesgos y ajustar estrategias productivas. 

En ese contexto, la red CREA avanzó en el fortalecimiento de su sistema de gestión de datos con el objetivo de transformar información productiva en conocimiento aplicable. El eje del trabajo se concentra en ordenar, sistematizar y analizar datos de lotes y ensayos para interpretar con mayor precisión la situación de los cultivos, especialmente en escenarios de estrés hídrico previo a las lluvias. 

Año tras año, productores y técnicos toman decisiones basadas en experiencias previas, resultados de ensayos y desempeño de los cultivos en distintos ambientes. La sistematización de esa información permite comprender de manera más objetiva por qué un cultivo respondió de determinada forma cuando las precipitaciones fueron escasas o se registraron de manera tardía. 

Las regiones CREA desarrollan cada campaña numerosos ensayos orientados a cuantificar el impacto de diferentes prácticas de manejo. La integración de esos resultados con datos provenientes de lotes de producción permite contextualizar los rendimientos y analizar el comportamiento de los cultivos en condiciones reales, algo especialmente relevante cuando el aporte hídrico resulta insuficiente. 

En ese marco se consolidó DAT CREA, una base de datos de lotes de producción creada para asegurar la calidad, homogeneidad y trazabilidad de la información. La iniciativa comenzó en la campaña 2017/18 dentro del área de Agricultura de la unidad de Investigación y Desarrollo de CREA, con el objetivo de facilitar análisis comparativos entre campañas y entre distintos ambientes productivos. 

Posteriormente, el sistema se amplió con DATex, orientado a experimentos. Actualmente DAT CREA reúne información de manejo, ambiente e indicadores físicos, económicos y ambientales correspondientes a más de 27 millones de hectáreas, con series históricas que en algunas regiones alcanzan hasta 28 campañas. Esta profundidad temporal permite evaluar cómo llegaron los cultivos a momentos críticos y cómo respondieron luego a las lluvias. 

El crecimiento de esta innovación se debe en gran parte al ámbito académico, gracias al desarrollo de estudios interdisciplinarios y publicaciones científicas con evaluación de pares. El objetivo de estas articulaciones es profundizar el análisis de los datos y generar resultados que puedan ser transferidos al sistema productivo en forma de recomendaciones concretas. 

Un trabajo en equipo

La articulación institucional incluye un convenio entre CREA y Conicet vigente desde 2019 para el cofinanciamiento de becas posdoctorales en temáticas definidas por la red. En este sentido, en octubre de 2025 se inició una segunda cohorte con tres becarios que trabajan sobre proyectos basados en información proveniente de DAT CREA y DATex. 

Entre las líneas de investigación se destacan trabajos sobre tecnologías de manejo de cultivos y modelado de agroecosistemas. Allí se incluyen estudios vinculados con densidad de siembra en maíz temprano y tardío, manejo de fósforo en soja, brechas de rendimiento en girasol, entre otros. Además, se han realizado trabajos conjuntos con INTA orientados a la validación de la distribución de los principales cultivos extensivos del país, a partir de un mapa nacional de cultivos desarrollado de manera colaborativa. 

En campañas donde el agua define rendimientos y decisiones económicas, contar con series históricas consolidadas y diagnósticos basados en datos permite reducir la incertidumbre y mejorar la capacidad de anticipación. La gestión de información aparece así como una herramienta estratégica para interpretar el estado de los cultivos antes de las lluvias y evaluar con mayor fundamento si los aportes hídricos futuros serán suficientes para sostener el potencial productivo.