Ni el agua ni el clima: el nitrógeno es la clave de los rindes forrajeros
Un modelo de simulación desarrollado por investigadores del INTA, el CONICET y la UNLS determinó que la disponibilidad de nitrógeno es el principal factor que limita la productividad de la gramínea mijo perenne, estratégica para la ganadería del centro del país
Un equipo integrado por especialistas del INTA, el CONICET y la Universidad Nacional de San Luis llevó adelante un estudio de simulación de largo plazo para analizar las brechas de rendimiento y las limitaciones asociadas a la disponibilidad de agua y nitrógeno en pasturas de Panicum coloratum, conocido como mijo perenne, una especie ampliamente utilizada en los sistemas ganaderos del centro del país.
El trabajo se desarrolló a partir del Modelo Coloratum, con el que se simularon 40 años de producción forrajera (1979-2019) bajo cuatro escenarios contrastantes: uno con disponibilidad suficiente de agua y nitrógeno, otro con buena provisión hídrica pero limitaciones de nitrógeno, un tercero con suficiente nitrógeno y restricción de agua y un cuarto escenario con limitaciones simultáneas de ambos recursos.
"Los resultados mostraron que el nitrógeno es el factor más determinante en la acumulación de biomasa", explicó Estefanía Lucero, investigadora a cargo del estudio.
Según detalló, cuando las pasturas contaron con una adecuada disponibilidad de agua y nitrógeno, la producción alcanzó las 22 toneladas anuales de materia seca por hectárea. En cambio, cuando el nitrógeno fue el único factor limitante, el rendimiento descendió a 13 toneladas, mientras que bajo restricciones hídricas la producción promedio se ubicó en 15 toneladas.
Si bien los ensayos a campo sugerían que el agua era el principal factor limitante, especialmente en años con precipitaciones por debajo del promedio histórico, desde el INTA señalaron que las simulaciones de largo plazo revelaron un escenario diferente, en el que el nitrógeno explica una mayor proporción de la variabilidad en la producción forrajera.
En términos de manejo, los resultados tienen implicancias directas: mejorar la disponibilidad de nitrógeno permitiría cerrar de manera significativa las brechas de rendimiento. En este sentido, los investigadores concluyeron que optimizar su manejo, ya sea mediante fertilización o estrategias que favorezcan su reciclaje dentro del sistema, puede ser clave para potenciar la productividad del Panicum coloratum y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas ganaderos en regiones semiáridas.