La soja 2025/26 inició su camino comercial con el primer lote ingresado en Rosario
La recepción de la primera partida de la nueva campaña, proveniente de Formosa y validada por los controles técnicos de la Cámara Arbitral, marca el arranque formal del ciclo sojero
La campaña sojera 2025/26 comenzó a transitar su etapa comercial con la llegada del Primer Lote de Soja al nodo portuario del Gran Rosario. La recepción fue informada oficialmente por la Bolsa de Comercio de Rosario, que confirmó el ingreso de la primera partida de la nueva cosecha.
El lote es oriundo de la provincia de Formosa, un dato que vuelve a poner en relieve el aporte temprano de las regiones del norte argentino cuando las condiciones productivas lo permiten. La mercadería fue remitida desde la zona de Ibarreta y Subteniente Perín.
La descarga se realizó en la planta industrial de Renova S.A., ubicada en Timbúes, uno de los principales puntos del complejo agroindustrial del país. Este paso permitió integrar el envío al circuito operativo habitual del polo sojero rosarino.
Previo a su validación, el lote fue sometido a los controles correspondientes por parte de los Recibidores Oficiales de la Cámara Arbitral de Cereales. Además, se llevaron a cabo los análisis de calidad en BCRLabs, que determinaron que la mercadería cumplía con los parámetros exigidos para ser considerada de recibo.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario se detalló que el cultivo se desarrolló sobre una superficie de 630 hectáreas. La fecha de siembra fue el 01/09/2025 y la cosecha se realizó el 02/02/2026, lo que explica la posibilidad de un ingreso anticipado al mercado respecto de otras zonas productoras.
Con la validación técnica completada, el primer lote quedó habilitado para participar del tradicional remate que se realiza en el recinto de operaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario durante el mes de abril. Se trata de un evento que marca formalmente el inicio de la comercialización de la soja de cada campaña.
La llegada del primer lote funciona como un indicador clave para la cadena agroindustrial. Señala el comienzo del nuevo ciclo comercial, anticipa la dinámica de oferta temprana y refuerza el rol institucional de los mecanismos de control y transparencia que sustentan el funcionamiento del mercado sojero argentino.