Economía

Financiamiento 2025: el agro apostó por el dólar y el crédito digital

En 2025 se registró un giro fuerte del productor hacia el financiamiento bancario digital, con un salto interanual de 88% de los créditos tomados en dólares

26 de Febrero de 2026

De acuerdo con el Informe Nera 2025, elaborado a partir de la actividad registrada en la plataforma, durante 2025 el financiamiento del agro argentino se volcó hacia el uso de canales digitales. Tal es así que se registró un aumento interanual del 90% en operaciones procesadas, un movimiento que reflejó una mayor inclinación hacia el financiamiento bancario digital.

A su vez, también se registró una tendencia hacia la dolarización del crédito. En este sentido, el 88% de las operaciones de crédito realizadas durante 2025 se concretaron en dólares, frente al 54% del año previo, y con un escalón intermedio de 65% medido entre julio de 2024 y junio de 2025.

Fuente: Informe Nera.

De acuerdo con estos datos, durante 2025 el productor buscó previsibilidad en moneda dura. Mientras que el sistema bancario ganó participación frente al crédito comercial tradicional, en un escenario donde esa financiación de proveedores mostró menor disponibilidad.

En este contexto, el CEO de Nera, Marcos Herbin, señaló: "Durante 2025 vimos cambios significativos en materia de financiamiento del agro, marcados por una mayor participación del sistema bancario frente al crédito comercial tradicional y por la consolidación del dólar como moneda de preferencia del productor".

La preparación previa a la campaña 

En agricultura, el financiamiento de insumos fue uno de los motores del año. El volumen de transacciones para ese destino se duplicó respecto de 2024, en línea con una demanda de crédito bancario que se intensificó cuando se redujo la oferta de financiación comercial.

Los picos más grandes de operaciones se concentraron en la previa de la campaña gruesa. Y representaron el 44% del volumen anual de transacciones de insumos, con foco en semillas, protección de cultivos y nutrición.

Fuente: Informe Nera

En paralelo, durante 2025 se incorporaron líneas específicas para maquinaria agrícola. En ese primer año, cerca de un centenar de proveedores operaron de forma activa, habilitando desde la compra de implementos y repuestos hasta esquemas que contemplaron saldos remanentes en operaciones con entrega de unidades usadas.

Los movimientos en ganadería

En el sector ganadero las transacciones registraron un aumento del 22% interanual. La demanda se orientó principalmente a inversión en genética, retención de vientres y compra de invernada, tres rubros que suelen reflejar expectativas productivas y necesidad de capital de trabajo.

Fuente: Informe Nera.

A diferencia del patrón general de dolarización, las operaciones ganaderas se movieron mayormente en pesos. Y la estacionalidad resultó clara, con un incremento del volumen a partir de marzo, asociado al inicio del otoño, el destete y el pico de comercialización de terneros.

Plazos, costos y garantías

Otro rasgo característico del 2025 fue la búsqueda de plazos alineados a la cosecha. De esta manera, el 60% de los créditos se tomó a 12 meses, con un crecimiento de la demanda de financiamiento a 360 días entre junio y agosto, mientras que entre agosto y octubre ganaron peso los plazos a 270 días.

En lo que respecta al costo del endeudamiento en dólares, se mostró una tendencia alcista y llegó prácticamente a duplicarse entre el inicio y el cierre del año. Mientras que la tasa en pesos tuvo volatilidad en meses electorales y luego retornó a niveles similares a los del comienzo.

En cuanto a garantías, creció el uso de granos como respaldo para acceder a financiamiento. Durante 2025 se utilizaron más de 520.000 toneladas, lo que representó una suba interanual del 68%. El 80% se apoyó en contratos"con precio a fijar", con predominio de soja con 44%, maíz con 40% y trigo con 11%. Esta composición refuerza el rol del grano como activo financiero dentro del sistema. 

En 2025 el productor fortaleció su vínculo con el crédito bancario digital, ordenando los vencimientos para que coincidan con el ciclo productivo y, sobre todo, eligiendo cobertura cambiaria mediante el financiamiento en dólares. Con tasas que no se movieron igual en pesos y en moneda dura, y con el grano ganando lugar como garantía, el esquema sugiere un mercado financiero del agro más sofisticado, digital y sensible a la disponibilidad de crédito comercial.