Acuerdo UE-Mercosur

Carne brasileña bajo sospecha: la Unión Europea detecta fallas en controles por hormonas prohibidas

Un informe de la Comisión Europea concluyó que Brasil aún no garantiza plenamente que la carne enviada al bloque esté libre de oestradiol 17. La auditoría reaviva el debate en plena implementación del acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur.

4 de Marzo de 2026

La auditoría realizada por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG SANTE) volvió a poner bajo la lupa al sistema de control sanitario de Brasil para exportaciones de carne vacuna a la Unión Europea. El informe, elaborado tras una inspección en octubre de 2025 y publicado en febrero de 2026 por la Comisión Europea, concluyó que el país sudamericano aún no ofrece garantías plenas para evitar que llegue al bloque carne tratada con oestradiol 17, una hormona prohibida en el mercado comunitario.

La auditoría evaluó la eficacia de las medidas correctoras implementadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA) tras advertencias formuladas en 2024. Si bien Brasil avanzó en la implementación de protocolos específicos para animales destinados a la exportación hacia la UE y reforzó su sistema de trazabilidad, los inspectores europeos detectaron fallas en la aplicación práctica de los controles.

Según el documento, persistieron debilidades en la certificación sanitaria y en la verificación del cumplimiento de la prohibición del uso de oestradiol 17 en bovinos destinados al mercado europeo. Incluso se mencionan envíos que habrían sido certificados como aptos para la exportación pese a no cumplir plenamente con los requisitos exigidos por la normativa comunitaria.

En la Unión Europea, el uso de hormonas como promotores de crecimiento está prohibido desde hace décadas bajo el principio de precaución en materia de seguridad alimentaria. Por ello, los países terceros que exportan carne al bloque deben demostrar equivalencia normativa y controles efectivos que garanticen la ausencia de estas sustancias en los productos enviados.

El informe cobra especial relevancia en un contexto político sensible, marcado por el avance en la aplicación provisional del acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur. Sectores productivos europeos sostienen que este tipo de hallazgos refuerza sus reclamos sobre la necesidad de asegurar "condiciones sanitarias equivalentes" antes de ampliar contingentes de importación.

Organizaciones agrarias del bloque calificaron el informe como una señal de alerta y reclamaron mayor rigor en los controles fronterizos y en la supervisión de los sistemas sanitarios de países exportadores. Argumentan que, más allá del impacto comercial, está en juego la confianza de los consumidores europeos.

Desde Brasil, en tanto, las autoridades sanitarias han defendido las mejoras introducidas en los sistemas de control y reiteraron su compromiso con el cumplimiento de los requisitos exigidos por sus socios comerciales.

La publicación de la auditoría abre ahora una nueva etapa de diálogo técnico entre Bruselas y Brasil. El foco estará puesto en determinar si las correcciones pendientes pueden implementarse en el corto plazo o si la Comisión Europea decide aplicar medidas adicionales para reforzar las garantías en el comercio de carne vacuna hacia el mercado comunitario.