Los drones vuelan en la más alto en la Expoagro 2026
Especialistas y técnicos coincidieron en que los drones dejaron de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una herramienta integrada a los sistemas productivos
En una nueva edición de ¡Eureka!, realizada en el marco de Expoagro 2026, técnicos y especialistas analizaron cómo los drones pasaron en pocos años de ser una innovación a una herramienta incorporada en múltiples sistemas productivos. Esta rápida adopción no responde sólo al interés tecnológico, sino a la capacidad concreta de resolver problemas operativos del campo.
La ingeniera agrónoma Sol Bravo explicó que el fenómeno debe entenderse como "una revolución en la forma de producir, estamos frente a un salto tecnológico". Y destacó que la incorporación de drones respondió a necesidades muy concretas de los productores.
El crecimiento también se explica por la evolución técnica de los equipos, que en pocos años multiplicaron su capacidad operativa y ampliaron el rango de aplicaciones dentro de los sistemas productivos.
Foto: Sol Bravo, Valentin Nicola, Renzo Bonavia, María Ducret, Matías Oitana y Emanuel Visentini.
La evolución tecnológica que aceleró la adopción
Uno de los factores determinantes para la expansión de los drones fue el salto en productividad que registraron los equipos en los últimos años. Bravo señaló que la evolución fue muy marcada y explicó: "Antes se hablaba de hacer 10 hectáreas por día y hoy con sabemos que estamos haciendo 15 hectáreas por hora".
A esto se suma una mayor facilidad de uso, que redujo barreras de adopción para nuevos operadores. Según la especialista: "Son sistemas operativos sumamente intuitivos, entonces lo que nos permite es que el piloto sin previo conocimiento lo vaya usando y se sienta cómodo".
En sus primeros años, los drones tuvieron mayor presencia en cultivos intensivos o de alto valor. Sin embargo, la capacidad de adopción abrió el camino para su incorporación en sistemas productivos más amplios como producciones frutícolas y regionales, permitiendo ajustar parámetros técnicos y generar recomendaciones para mejorar la eficiencia de las aplicaciones.
Nuevas funciones: fertilización, siembra y logística
El desarrollo más reciente de la tecnología apunta a ampliar aún más el abanico de tareas que pueden realizar los drones dentro de los establecimientos agropecuarios. En este sentido, el ingeniero agrónomo Renzo Bonavia explicó: "Principalmente lo vemos en tres escenarios: fertilizantes granulados, semillas y microgranulados".
Y explicó: "Nos da la posibilidad de ingresar en momentos en los cuales una maquinaria tradicional no podría". Pero uno de los cambios más disruptivos aparece en la logística rural, en el que los nuevos modelos permiten transportar insumos o herramientas dentro del campo, cambiando el concepto tradicional de uso del equipo que puede continuar operativo una vez finalizada la campaña.
A pesar de que es una tecnología que "está creciendo a tasa china", el especialista remarcó que "de alguna manera todavía no se ha alcanzado el estado de madurez, principalmente porque hay productores y contratistas que están dando los primeros pasos en este tipo de tecnologías y si hay una materia pendiente que es la capacitación para poder obviamente operar de forma segura".
La ciencia al servicio de los drones
En comunicación directa con Revista Chacra, el coordinador de la red nacional de drones del INTA, Emanuel Visentini, explicó: "La red de drones está constituida por alrededor de setenta profesionales, especialistas en distintas disciplinas del sector agropecuario, con pilotos certificados por ANAC y distribuidos en veinte provincias".
Foto: coordinador de la red nacional de drones del INTA, Emanuel Visentini.
En esta linea Visentini afirmó: "El foco de la red está en potenciar el capital humano. Siempre hacemos mucho hincapié en la formación, porque eso nos permite entender en profundidad el problema que tenemos que resolver". Y destacó que la combinación entre conocimiento agronómico y tecnología permite abordar desafíos productivos en distintos sistemas agrícolas del país.
En cuanto a las herramientas disponibles, el especialista explicó: "Hay drones más pequeños con cámaras RGB, similares a las de un celular, que los utilizamos para relevamientos, reconocimiento y tareas específicas como detección y conteo de plantas o inventario ganadero". A su vez, el uso de sensores más avanzados permite profundizar el diagnóstico productivo.
Y agregó: "Cuando hablamos de cámaras multiespectrales que perciben el infrarrojo cercano, podemos generar índices de vegetación que permiten entender el comportamiento o el estado sanitario del cultivo". También se utilizan cámaras térmicas para analizar estrés en plantas y sensores que permiten construir modelos tridimensionales del terreno para trabajos de topografía y sistematización de suelos.
Para finalizar, el integrante del INTA destacó: "El mensaje que doy siempre es que se puede empezar con poco y conociendo poco, pero hay que hacer mucho foco en aprender a utilizar bien la herramienta". De esta manera, el monitoreo con drones se consolida como un complemento clave dentro del ecosistema tecnológico del agro, ampliando el alcance de estas herramientas más allá de las aplicaciones y consolidando su rol en la agricultura de precisión y en la toma de decisiones productivas.