Campaña 2025/26

Lluvias fortalecen la campaña gruesa y sostienen las proyecciones de soja y maíz

Las precipitaciones de febrero mejoraron la situación hídrica en gran parte de la región pampeana y estabilizaron las proyecciones productivas

13 de Marzo de 2026

Las lluvias registradas durante la segunda quincena de febrero trajeron alivio a buena parte de la región pampeana y permitieron sostener las estimaciones productivas para la campaña agrícola 2025/26. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, la producción de soja se mantiene en 48 millones de toneladas, mientras que el maíz se proyecta en 62 millones de toneladas, cifras similares a las estimadas el mes anterior.

La recuperación hídrica fue especialmente significativa en el oeste y centro norte de la región pampeana. Allí, las precipitaciones llegaron en un momento clave para los cultivos, fortaleciendo el desarrollo de la soja y del maíz tardío. Sin embargo, el escenario es más complejo en el centro-este y sudeste de la provincia de Buenos Aires, donde la falta de agua continúa afectando el potencial productivo.

Los desafíos de la soja

En el caso de la soja, las lluvias permitieron estabilizar las proyecciones nacionales, aunque el daño en algunas zonas sigue siendo considerable. En áreas del sur de Santa Fe, sur de Entre Ríos y sectores del sudeste bonaerense, los rindes sufren recortes importantes y los daños en el potencial productivo pueden alcanzar entre 30% y 60%.

A nivel nacional, el rendimiento promedio de la oleaginosa se ubica en 29,9 quintales por hectárea, prácticamente sin cambios respecto al informe anterior. Con 16,4 millones de hectáreas sembradas y un área no cosechable que aumentó a 375.000 hectáreas, la producción total se mantiene en 48 millones de toneladas.

Las lluvias también permitieron una recuperación parcial en algunas provincias. En Córdoba, el rendimiento aumentó 2,1 quintales, lo que implica un incremento productivo cercano a 800.000 toneladas, mientras que en Entre Ríos el aumento es de 2,6 quintales gracias a las fuertes precipitaciones registradas en el norte provincial.

En contraste, Buenos Aires muestra el ajuste más negativo. Allí los rindes bajaron de 31,2 a 28,9 quintales por hectárea, con recortes que podrían profundizarse si las lluvias de marzo no logran recomponer la humedad en el perfil del suelo.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

El desempeño del maíz

El maíz mantiene su proyección de 62 millones de toneladas, impulsado por el buen desempeño de los maíces tardíos en el oeste de la región pampeana y en el norte del país. Las lluvias recientes ayudaron a sostener las expectativas productivas en zonas clave del centro del país.

No obstante, el impacto de la sequía registrada entre fines de diciembre y enero todavía se siente en algunas regiones. En el sur de Córdoba, por ejemplo, los rindes muestran una fuerte caída y en zonas como Río Cuarto se registran valores incluso por debajo de los 50 quintales por hectárea, reflejando las consecuencias del estrés hídrico sufrido por los cultivos.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

El caso del trigo

Mientras tanto, la campaña triguera 2025/26 cerró con un resultado histórico. El informe señala que la producción nacional alcanzó 29,5 millones de toneladas, superando en 1,8 millones de toneladas las estimaciones realizadas en diciembre y consolidando una de las mejores campañas del cereal en la historia reciente.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

En este contexto, el comportamiento climático de las próximas semanas será clave para definir el resultado final de la campaña gruesa. Si bien las lluvias de febrero permitieron sostener las proyecciones productivas, amplias zonas del país aún dependen de nuevas precipitaciones para evitar mayores pérdidas y consolidar el potencial del agro argentino en esta campaña.