Mercosur-Unión Europea

Tambo argentino rumbo a Europa: nuevas reglas para exportar leche

El SENASA aprobó un nuevo marco regulatorio que establece cómo deben habilitarse los tambos que provean leche destinada a exportaciones lácteas hacia la Unión Europea y el Reino Unido

16 de Marzo de 2026

El gobierno nacional estableció un nuevo marco sanitario para los tambos que aspiren a integrarse a la cadena exportadora de productos lácteos con destino a la Unión Europea. A través de la Resolución 200/2026 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), se aprobó una norma técnica que regula la habilitación de establecimientos de producción primaria que provean leche a plantas lácteas orientadas a esos mercados.

La medida busca alinear la producción lechera argentina con las exigencias sanitarias, de trazabilidad e inocuidad que rigen en Europa. El objetivo central es asegurar que la leche utilizada para elaborar productos exportados cumpla con estándares internacionales, reforzando así la competitividad del sector lácteo nacional en mercados de alto valor.

De acuerdo con la normativa, todos los tambos que provean leche a plantas destinadas a producir lácteos para exportación deberán tramitar una habilitación específica ante el SENASA. Para ello, los titulares o responsables de los establecimientos deberán completar un formulario oficial y presentar la solicitud a través de la plataforma digital de trámites del organismo.

La habilitación tendrá una vigencia de dos años, con posibilidad de renovación si se cumplen los requisitos establecidos por la autoridad sanitaria. Además, los productores deberán solicitar la renovación con al menos tres meses de anticipación para mantener la continuidad del permiso y evitar interrupciones en la provisión de leche destinada a exportaciones.

Inspección sanitaria

Un veterinario del SENASA será el encargado de evaluar el establecimiento mediante un procedimiento técnico específico que verificará las condiciones higiénicas, sanitarias y estructurales del sistema productivo. Solo los establecimientos que cumplan con todos los requisitos recibirán la constancia de habilitación correspondiente.

En caso de incumplimientos, el establecimiento será calificado como "no aceptable" y deberá implementar las correcciones necesarias antes de solicitar una nueva inspección. El sistema contempla hasta tres instancias de evaluación; si en la tercera revisión persisten las irregularidades, el tambo no podrá volver a solicitar la habilitación durante un año.

La normativa también establece la figura de un co-responsable sanitario. Se trata de un médico veterinario privado o acreditado que deberá intervenir en el proceso de habilitación y supervisar aspectos clave como la sanidad del rodeo, el bienestar animal, la higiene de las instalaciones y el mantenimiento de registros productivos.

Desde SENASA destacaron que esta medida busca garantizar que la leche destinada a la exportación cumpla con los estándares exigidos por la legislación europea sobre higiene y seguridad alimentaria, en línea con los reglamentos comunitarios que regulan la producción y comercialización de alimentos de origen animal.

Con este nuevo esquema, la cadena lechera argentina da un paso más hacia la armonización con los estándares internacionales. La habilitación de cada tambo bajo criterios sanitarios estrictos no solo abre la puerta a la Unión Europea, uno de los mercados más exigentes del mundo, sino que también refuerza la trazabilidad y la calidad del sistema productivo.