Exportaciones

La descarga de granos alcanza niveles máximos en Argentina

La descarga de granos ya corre en niveles máximos, con fuerte presión logística sobre el sistema portuario y un mercado de granos atravesado por alta oferta, tensiones de precios y creciente competencia externa

17 de Marzo de 2026

De acuerdo al último Reporte del Mercado de Granos realizado por la Bolsa de Comercio de Rosario, en lo que va del año ya se descargaron 16,8 millones de toneladas de granos en terminales de todo el país y el 67% tuvo como destino el Gran Rosario. Este porcentaje refleja la importancia que tiene la logística, un factor que se volvió central para el negocio granario.

El motivo de ese gran movimiento es una producción estimada en 158 millones de toneladas, un 14% por encima de la campaña pasada. El salto productivo se explica por máximos históricos en trigo y maíz, la mejor campaña de girasol del siglo y una buena cosecha de soja, una combinación que empuja el flujo de mercadería hacia los puertos y empieza a condicionar tanto los precios como el ritmo de ventas en el mercado interno.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

El contexto internacional y el mercado de granos

La escalada militar en Medio Oriente elevó la tensión sobre los mercados internacionales y disparó los costos marítimos. Para los granos argentinos, el traslado al resto del mundo se encareció entre 40% y 50% según el destino, un movimiento que funciona como ancla para los precios en origen y ya empezó a sentirse sobre todo en el maíz.

Mientras la recolección de trigo ya terminó, la de girasol alcanza el 42% a nivel nacional y la de maíz llega al 9% del área estimada, con un avance favorecido por la importancia de los planteos tempranos. Ese adelanto contribuyó al fuerte ingreso de mercadería a puerto y ayudó a explicar que el disponible de maíz tocara mínimos de ocho años en Rosario durante la primera semana de campaña.

El caso del maíz

Sin embargo, en los últimos días el maíz mostró cierta recomposición. La posición abril en el mercado argentino llegó a tocar los 187 dólares por tonelada, mientras que el disponible volvió a operar en torno de 180 dólares por tonelada para descarga inmediata. Al mismo tiempo, el line-up para los próximos quince días supera los 2 millones de toneladas y en lo que va de marzo ya se despacharon 836.000 toneladas, en una señal de la intensidad exportadora que acompaña a la cosecha temprana.

En cuanto a la comercialización interna del maíz, ya se comprometieron 18 millones de toneladas de la campaña 2025/26, prácticamente el doble que a igual altura del año pasado. Pero las DJVE suman 5,3 millones de toneladas, por lo que las compras del sector exportador en el mercado interno resultan 3,4 veces superiores. Detrás de esa brecha aparecen expectativas regulatorias y cambiarias, además del costo financiero implícito que supone registrar ventas al exterior antes de cobrar la operación.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

El desempeño del trigo

Hasta el 10 de marzo se comprometió el 37% de la producción de trigo de la campaña 2025/26, un nivel claramente superior al promedio de 15% observado para esta época en campañas previas. A eso se suma un desempeño exportador récord, con 9.448.579 toneladas embarcadas hasta febrero inclusive, lo que confirma que el cereal argentino encontró una demanda externa activa.

Sin embargo, todavía restan por vender 12,43 millones de toneladas de trigo, un volumen 33% superior al de la campaña pasada y casi cuatro veces mayor al promedio histórico para esta altura. Incluso en enero de 2026 se procesó más trigo forrajero que en todo 2024, con 73.362 toneladas, cuatro veces más que en enero del año anterior. 

Los desafíos de la soja

Mientras en Chicago la oleaginosa superó los 450 dólares por tonelada y el aceite de soja rompió los 1.500 dólares por tonelada, en Sudamérica se profundizaron las primas negativas. La cosecha brasileña avanza al 50,6% y, aunque está 10 puntos por detrás del promedio, ya alcanza para ejercer presión sobre los precios FOB. 

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

En febrero Brasil embarcó más de 7,1 millones de toneladas de soja, marcando un récord para ese mes. Además, la mercadería brasileña muestra actualmente una gran ventaja en el mercado asiático, donde las fábricas chinas logran un margen de molienda del 5% cuando compran soja FOB Brasil, mientras que los otros grandes orígenes siguen en terreno negativo.

En el mercado interno, la soja recuperó parte de las pérdidas de la semana previa, pero todavía sigue por debajo de los valores de febrero. Y sobre todo, el precio local se desacopló de la tendencia internacional y debilitando el atractivo para cerrar negocios. Hasta ahora se comprometieron 6,3 millones de toneladas, un 32% menos que el promedio del último quinquenio.

La Argentina atraviesa una cosecha enorme y una dinámica comercial intensa, pero ese mismo éxito empieza a tensionar toda la cadena. Los puertos trabajan al máximo, el maíz siente el peso de la oferta, mientras el trigo todavía arrastra un gran saldo por vender y la soja enfrenta una competencia brasileña cada vez más agresiva. En una campaña récord, la abundancia ya no es solo una oportunidad comercial, también es un desafío logístico y de precios para todo el sistema agroexportador.