Con el aval de Paraguay, el Mercosur completa la ratificación del acuerdo comercial con la Unión Europea
El Mercosur completó la ratificación del tratado con la Unión Europea tras más de 25 años de negociaciones. El foco ahora está en su implementación, en medio de expectativas por las exportaciones y tensiones por las salvaguardas agrícolas.
Tras más de dos décadas de negociaciones, el Mercosur logró un hito histórico: la ratificación plena del acuerdo comercial con la Unión Europea por parte de sus cuatro países miembros. Con el aval final de Paraguay, el tratado entra ahora en su etapa decisiva, con la mirada puesta en una aplicación progresiva que podría comenzar en los próximos meses.
La aprobación paraguaya marcó el cierre del proceso interno del bloque sudamericano, luego de que Argentina, Brasil y Uruguay ya hubieran dado luz verde al entendimiento. De este modo, el Mercosur logra completar su parte en un acuerdo que demandó más de 25 años de negociaciones y que apunta a crear una de las mayores áreas de libre comercio del mundo.
El diputado oficialista de Paraguay, Juan Manuel Añazco, titular de la Comisión de Relaciones Exteriores, definió como "un hito" el pacto firmado en Asunción tras 26 años de negociaciones. Durante el debate parlamentario, subrayó que productos locales como carne, azúcar y biocombustibles se verán beneficiados por las exenciones contempladas en el acuerdo, aunque aclaró que, en la mayoría de los casos, la eliminación de aranceles estará limitada a cuotas específicas.
El tratado contempla la integración de un mercado de más de 700 millones de personas, con un peso cercano al 25% del Producto Bruto global. Entre sus principales ejes, prevé la eliminación de aranceles en más del 90% del comercio bilateral, lo que abre nuevas oportunidades para exportaciones clave del Mercosur.
Sin embargo, el acuerdo también refleja las tensiones propias de una negociación de esta magnitud. La Unión Europea incluyó a último momento salvaguardas destinadas a reducir las reticencias de su sector agrícola y ganadero, preocupado por competir con una de las regiones más eficientes en producción de alimentos. Estas medidas generaron críticas desde Sudamérica, donde algunos sectores consideran que limitan el alcance del tratado.
A pesar de ello, las expectativas siguen siendo elevadas. "Paraguay exporta solo el 2% de su carne bovina a Europa, pero es el mercado con mayor valor y el acuerdo nos permite mejores precios y diversifica la torta de exportación", señaló Carlos Pedretti, integrante de la Asociación Rural del Paraguay. Actualmente, los principales destinos de exportación de carne paraguaya son Chile, Estados Unidos, Brasil y Taiwán.
Con la ratificación finalizada en Sudamérica, el foco se traslada ahora a Europa. Si bien Bruselas ya habilitó mecanismos para una aplicación provisional, el acuerdo aún debe atravesar instancias institucionales dentro de la Unión Europea, incluyendo revisiones legales y definiciones políticas entre los Estados miembros. En ese marco, no se descarta que la entrada en vigor parcial pueda concretarse a partir de mayo de 2026, siempre que ambas partes completen los procedimientos requeridos.
A nivel regional, el propio Mercosur enfrenta desafíos internos. Especialistas y dirigentes coinciden en que el bloque deberá acelerar su integración logística, normativa y aduanera para poder capitalizar plenamente los beneficios del acuerdo. La coordinación entre países y la mejora en infraestructura serán claves para competir en igualdad de condiciones en el mercado europeo.
En paralelo, se abre una nueva etapa de negociación intrabloque para definir aspectos sensibles como la distribución de cuotas de exportación y los ritmos de desgravación arancelaria. Estos elementos serán determinantes para el impacto real del acuerdo en cada una de las economías miembro.
Así, el entendimiento entre el Mercosur y la Unión Europea entra en su fase más concreta: la de su ejecución. Más allá del logro político que implica la ratificación, el desafío ahora será transformar ese consenso en resultados económicos tangibles.