Con rindes dispares por la sequía, ya se trilló el 50% del maíz
El último informe de la GEA de la BCR muestra un escenario dispar en la región núcleo. Mientras algunas zonas superan expectativas, otras registran fuertes caídas por la sequía. Aun así, la producción total crece en 700.000 toneladas.
La campaña de maíz temprano en la región núcleo transita una etapa clave con el 50% del área cosechada y un dato sobresaliente: se amplía la brecha de rindes entre zonas favorecidas por las lluvias y aquellas castigadas por la falta de agua. Sin embargo, el balance general resulta positivo, con un incremento productivo estimado en 700.000 toneladas respecto de hace dos semanas.
Según el informe de la GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario, el rinde promedio regional subió de 10 a 10,5 toneladas por hectárea, lo que permite proyectar una producción total de 15,5 millones de toneladas. Este leve aumento en el promedio esconde, no obstante, una marcada heterogeneidad territorial.
En el este de la región núcleo, los recortes productivos se profundizan. El noreste bonaerense muestra una caída de hasta 1,2 t/ha, con un rinde estimado en 8,9 t/ha. La situación también se deteriora en el área de influencia de Rosario y Casilda, donde los rindes retroceden a 8 t/ha, los más bajos de la región.
En contraste, el oeste logra compensar esas pérdidas. Zonas como el centro-sur y extremo sur de Santa Fe, el sudeste de Córdoba y el noroeste de Buenos Aires presentan resultados superiores a los esperados. Allí, los rindes aumentaron entre 0,6 y 1 t/ha en las últimas semanas, impulsando el volumen total.
Los datos relevados en distintas localidades reflejan esta disparidad. En Carlos Pellegrini, el promedio trepó de 12 a 13 t/ha con un avance de cosecha del 40%. En Marcos Juárez, el promedio alcanza los 12,5 t/ha, con picos de hasta 18 t/ha. También se destacan los resultados en Corral de Bustos y en el noroeste bonaerense, con rindes que superan ampliamente las previsiones iniciales.
Del otro lado, las zonas más afectadas exhiben no solo menores rindes, sino también una gran variabilidad. En localidades como Villa Amelia o sectores cercanos al río Paraná, los valores oscilan entre 6 y 9 t/ha. Casos más extremos se observan en Río Tala, con rindes cercanos a 4 t/ha. La falta de agua durante el llenado de grano, especialmente en siembras tempranas, fue determinante en estos resultados.
Lluvias: alivio y nuevas amenazas
El escenario climático comienza a mostrar un cambio significativo. En la última semana, el sudeste bonaerense registró lluvias abundantes, con acumulados de entre 50 y 140 milímetros, lo que permitió revertir condiciones de sequía en amplias zonas.
Según el consultor Elorriaga, la combinación de humedad proveniente del Atlántico y el avance de sistemas frontales generó precipitaciones muy por encima de la media de marzo. No obstante, el especialista advierte sobre un posible cambio de escenario: el riesgo de pasar de la sequía a los anegamientos.
En ese sentido, el pronóstico indica la llegada de dos nuevos pulsos de lluvias: el primero entre el viernes 20 y el sábado 21, y el segundo entre el lunes 23 y el martes 24, con probabilidad de tormentas intensas y acumulados significativos en la región pampeana.
Trigo en duda: suben los costos y crece la incertidumbre
Mientras avanza la cosecha gruesa, el foco comienza a trasladarse hacia la próxima campaña fina. El trigo 2026/27 se perfila con importantes desafíos, marcados por el contexto internacional, la suba de insumos y la volatilidad de los mercados.
En el último mes, el precio de la urea aumentó un 25%, mientras que los fertilizantes fosfatados registraron subas de entre 3% y 5%. Con estos costos, los márgenes se ajustan al límite: el rinde de indiferencia se ubica en 3,5 t/ha en campo propio y trepa a 4,4 t/ha en campo alquilado.
Técnicos de distintas zonas coinciden en que "los números son complicados" y podrían condicionar la siembra. En áreas con alta proporción de campos arrendados, el impacto es aún mayor. Aun así, algunos productores no descartan mantener la superficie si las condiciones climáticas acompañan y se repiten los buenos resultados del ciclo anterior.
Ganadería en alza, pero sin desplazar a la agricultura
El informe también detecta un renovado interés por la ganadería en la región núcleo. Sin embargo, este crecimiento se da principalmente entre productores que ya cuentan con sistemas mixtos.
Las limitantes siguen siendo las mismas: altos costos de inversión inicial en infraestructura y falta de previsibilidad económica. Por ello, no se espera un desplazamiento significativo de la agricultura, aunque sí una intensificación ganadera, con mayor uso de tecnología y mejoras en la eficiencia productiva.
En síntesis, la campaña de maíz temprano muestra un equilibrio frágil: pérdidas significativas en algunas zonas, compensadas por rindes destacados en otras. El clima vuelve a jugar un rol central, tanto para definir el tramo final de la cosecha como para delinear el futuro inmediato de la producción agrícola en la región núcleo.