Campaña fina en alerta

La suba global de la urea golpea la rentabilidad del trigo en Entre Ríos

Un informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos advierte sobre un fuerte deterioro en la relación insumo-producto. El impacto del contexto internacional eleva costos y obliga a recalcular estrategias productivas.

4 de Abril de 2026

La Bolsa de Cereales de Entre Ríos, a través del SIBER, encendió señales de alerta de cara a la próxima campaña fina, al analizar el fuerte encarecimiento de la urea y su impacto directo sobre la rentabilidad del trigo entrerriano.

Según el informe, el mercado global de fertilizantes nitrogenados sufrió una fuerte disrupción desde marzo, impulsada por el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente. Las tensiones en el estrecho de Ormuz, sumadas a ataques sobre infraestructuras energéticas y restricciones a las exportaciones -especialmente por parte de China-, generaron un shock de oferta que disparó los precios internacionales a niveles máximos de los últimos años. Este escenario global derivó en una marcada escasez de urea, con fuerte presión alcista y un comportamiento cauteloso tanto de compradores como de vendedores.

Este escenario global derivó en una marcada escasez de urea, con fuerte presión alcista y un comportamiento cauteloso tanto de compradores como de vendedores.

Impacto local: suba del 60% en un mes

En Argentina, la reacción del mercado fue defensiva. Importadores y distribuidores redujeron su participación ante la alta volatilidad y la incertidumbre sobre los costos de reposición. Cabe recordar que cerca del 80% de las importaciones de urea ingresan al país entre junio y octubre, lo que reduce la urgencia de operaciones en el corto plazo.

De acuerdo a los relevamientos, el precio local de la urea registró un salto del 60% en el último mes, en línea con el costo teórico de importación. Esta dinámica refleja una rápida transmisión del shock internacional al mercado doméstico. En contrapartida, el precio del trigo mostró una evolución mucho más moderada. Según la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario, la cotización subió apenas un 3% en dólares, ubicándose en torno a los 185 dólares por tonelada.

El precio local de la urea registró un salto del 60% en el último mes, en línea con el costo teórico de importación

La brecha entre el aumento de los insumos y el precio del cereal provocó un fuerte deterioro en el poder de compra del productor. Hace apenas un mes, una tonelada de trigo permitía adquirir 330 kg de urea; hoy, ese volumen cayó a 208 kg, lo que representa una pérdida del 36%. Este cambio impacta de lleno en la planificación productiva y obliga a recalcular dosis de fertilización, con posibles efectos sobre los rendimientos.

Costos en alza y márgenes en rojo

El encarecimiento del fertilizante también se trasladó a los costos directos. Para un planteo tecnológico estándar en Entre Ríos -con una dosis de 160 kg/ha de urea- la inversión en fertilización pasó de USD 88,8 a USD 142 por hectárea en apenas un mes. Esto implica un costo adicional de USD 53/ha para aquellos productores que no anticiparon la compra del insumo.

El impacto sobre la rentabilidad es contundente. Bajo un escenario de rendimiento promedio provincial, el margen bruto para productores arrendatarios pasó de valores cercanos a equilibrio a resultados negativos, presionado además por el aumento de los arrendamientos y un precio del trigo en dólares en mínimos de los últimos cinco años. En este contexto, el rendimiento de indiferencia escaló de 3.750 kg/ha a 3.930 kg/ha, superando los promedios históricos recientes.

En este contexto, el rendimiento de indiferencia escaló de 3.750 kg/ha a 3.930 kg/ha, superando los promedios históricos recientes.

Expectativas a cosecha y claves a seguir

A pesar del complejo panorama actual, el mercado a futuro ofrece cierta mejora. El contrato de trigo a diciembre en el mercado A3 se ubica en torno a los USD 220 por tonelada, lo que permitiría reducir el rendimiento de indiferencia a 3.300 kg/ha.

Bajo este escenario, y tomando como referencia los rindes promedio de las últimas campañas, el margen podría volver a terreno positivo, con una proyección cercana a los USD 45 por hectárea.

No obstante, el informe advierte que la evolución del contexto internacional será determinante. Nuevas subas en insumos clave como la urea podrían profundizar la presión sobre los márgenes, en un escenario donde la rentabilidad del productor entrerriano ya se encuentra altamente ajustada.