El USDA ajustó a la baja maíz y trigo y Chicago respondió al alza
Los stocks crecieron interanualmente, pero el recorte en maíz y trigo junto al mayor peso de la soja impulsaron subas inmediatas en Chicago
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USAD) publicó su informe trimestral de stocks y su proyección de siembra, dos reportes clave que marcaron el pulso del mercado global de granos. Si bien las existencias mostraron aumentos respecto del año pasado, la reconfiguración del área sembrada generó una reacción alcista en los precios.
En el caso de la soja, los stocks al 1 de marzo se ubicaron en 57,3 millones de toneladas, por encima de lo esperado por los operadores. Además, el volumen representó un incremento interanual del 10%, consolidando una oferta más holgada respecto de la campaña previa.
Para el maíz, el organismo informó existencias por 229,2 millones de toneladas, levemente por debajo de las expectativas del mercado. Sin embargo, en la comparación interanual, el cereal mostró un crecimiento del 11%, equivalente a más de 22 millones de toneladas adicionales.
En cuanto al trigo, se registró un stocks equivalente a 35,4 millones de toneladas, también apenas por debajo de lo que anticipaban los analistas. En este caso, el aumento interanual fue más moderado, del 5%, lo que implicó una suba de 1,7 millones de toneladas.
Los cultivos en la próxima campaña
Más allá de los números de stocks, el foco del mercado estuvo puesto en las intenciones de siembra para la campaña 2026/27. Con esta información se confirmó un cambio en la asignación de superficie, con un gran avance de la soja y recortes en maíz y trigo.
De acuerdo con el informe publicado, la oleaginosa alcanzaría una superficie de 34,3 millones de hectáreas, lo que representa un crecimiento del 4% frente al ciclo anterior. Aunque el dato quedó levemente por debajo de lo esperado, fue suficiente para consolidar la tendencia de expansión del cultivo en Estados Unidos.
En contraste, el maíz reduciría su área a 38,6 millones de hectáreas, una caída del 3% interanual. Si bien el ajuste estaba descontado por el mercado, el recorte resultó menor al previsto, lo que aportó cierta presión alcista en los precios.
En lo que respecta al trigo, la superficie total caería a 17,7 millones de hectáreas, marcando el nivel más bajo desde que existen registros oficiales. La baja se explicó principalmente por una reducción en el trigo de invierno, mientras que el de primavera y el candeal se mantuvieron estables.
Tras la publicación de los informes, el mercado reaccionó con subas generalizadas. El maíz registró un salto inmediato y llegó a operar con mejoras del 1,6%. Mientras que la soja también avanzó cerca del 0,9% y el trigo lideró las subas con incrementos del 2% y alcanzó valores máximos desde mediados de 2024.
El movimiento de los precios en Chicago reflejó la sensibilidad del mercado frente a cualquier cambio en la oferta futura. En este caso, el ajuste en las decisiones de siembra y la menor superficie destinada a cereales generaron expectativas de un balance más ajustado, pese al mayor volumen actual en stocks.
Para la Argentina, este escenario genera nuevas oportunidades, especialmente en maíz y trigo, donde la menor superficie proyectada en Estados Unidos podría sostener o incluso fortalecer los precios internacionales en el corto plazo. Esto resulta clave en un contexto local donde la rentabilidad viene ajustada y depende en gran medida de los valores externos, pero para lograrlo será necesario que el país sea más competitivo.