La lechería arrancó 2026 con más producción, pero dependió del consumo local para sostenerse
Entre enero y febrero de 2026, la mayor producción de leche empujó la oferta total, elevó los stocks y reactivó el consumo interno, mientras las exportaciones avanzaron por debajo de lo que el sector necesitaba colocar afuera
Los primeros dos meses del 2026 mostraron una expansión impulsada por un crecimiento del 10,1% de la producción de leche respecto del mismo período del año anterior. Sin embargo, esa mayor disponibilidad no encontró en el comercio exterior una demanda dinámica como la que el sector necesitaba.
De acuerdo con el análisis difundido por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), el año comenzó con existencias iniciales levemente superiores a las de 2025. A esa base se sumó el aumento de la producción y una suba de las importaciones, aunque con poca incidencia sobre el volumen global. El resultado fue una oferta más holgada, con 206 millones de litros equivalentes por encima del nivel del año anterior.
Fuente: Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA)
Más stocks y un mercado interno más presente
Según OCLA, del incremento total interanual, 42 millones de litros equivalentes adicionales se exportaron y 70 millones quedaron como existencias, mientras que 94 millones se volcaron al mercado interno. Ese reparto permite entender que el mercado doméstico volvió a ganar protagonismo, ya que el crecimiento de la producción fue absorbido en 57% por el consumo interno, mientras el 43% restante se destinó a la exportación.
En ese marco, el consumo doméstico se ubicó 7,3% por encima del primer bimestre de 2025. La mejora se suma al repunte registrado el año pasado y compensa la fuerte contracción que había sufrido el mercado interno en los primeros meses de 2024.
La mejora también se reflejó en el consumo per cápita, que creció un 7,1% en enero-febrero de 2026, aunque al mismo tiempo advirtió un contraste con los valores de ventas que registraron una caída de 6,3%. Para el observatorio, esa diferencia podría estar mostrando un mayor consumo en el segmento de la producción que no queda alcanzado por ese registro.
Exportaciones con avance, pero sin el ritmo esperado
En el frente externo, el comportamiento fue más moderado de lo que la expansión productiva hacía prever. OCLA remarcó que a pesar de que las exportaciones crecieron un 8,6%", los volúmenes resultaron inferiores a los estimados en función del crecimiento de la producción total y de la necesidad de colocar un mayor excedente en el exterior.
El informe vinculó esa menor actividad exportadora con la evolución de los precios internacionales y con un tipo de cambio efectivo que retrocedió en el primer bimestre. Para una cadena como la láctea, que necesita sostener competitividad para canalizar saldos exportables, esa combinación puede convertirse en un límite relevante, aun cuando la producción muestre signos de recuperación.
Al mismo tiempo, el crecimiento de los stocks finales quedaron un 8,0% por encima de los de febrero de 2025, confirmando que parte de la mayor oferta no logró salir con suficiente velocidad. Ese aumento de existencias no es necesariamente una señal negativa en sí misma, pero sí refleja que la industria debió administrar un volumen mayor de producto en un escenario donde el consumo local mejoró y las exportaciones acompañaron, aunque sin despejar por completo la presión de la oferta.
Durante los primeros dos meses se observó una recuperación para la lechería argentina, con más producción, más consumo y una recomposición de la caída previa del mercado interno. Pero también mostró que si la producción sigue expandiéndose, la cadena necesitará mejores condiciones para exportar y evitar que el peso de esa mayor oferta recaiga sobre los stocks.