Se cortó la cadena frutícola: Un paro empresario deja sin camiones al puerto de San Antonio Este
Empresas de transporte suspendieron los viajes hacia San Antonio Este en reclamo por tarifas desactualizadas y demoras en los pagos. La medida impacta de lleno en la exportación de peras y manzanas y tensiona a toda la cadena productiva.
La cadena frutícola del Alto Valle enfrenta una nueva tensión: transportistas decidieron suspender el traslado de fruta hacia el puerto de San Antonio Este, en el marco de un paro empresario que amenaza con complicar la operatoria exportadora en plena temporada.
La medida, impulsada por empresas nucleadas en la Cámara Patagónica de Empresas de Autotransporte de Cargas (CAPEAC), comenzó el domingo 12 de abril y consiste en una modalidad poco habitual: no hay bloqueos ni cortes de ruta, pero los camiones directamente dejaron de presentarse a cargar fruta en los galpones de empaque.
No hay bloqueos ni cortes de ruta, pero los camiones directamente dejaron de presentarse a cargar fruta en los galpones de empaque.
El reclamo central es económico. Desde el sector aseguran que las tarifas de flete quedaron desactualizadas frente al fuerte aumento de costos, especialmente en combustible y mano de obra durante las últimas semanas. A esto se suman demoras en los pagos por parte de algunas empresas exportadoras, lo que agrava la situación financiera de los transportistas.
Las tarifas de flete quedaron desactualizadas frente al fuerte aumento de costos, especialmente en combustible y mano de obra durante las últimas semanas
Del otro lado, los exportadores reconocen la necesidad de ajustes, pero plantean que los incrementos deben ser más moderados y acordes a la estructura de costos. Según argumentan, el gasoil no representa la totalidad del gasto operativo, por lo que rechazan subas mayores a las previstas.
El impacto de la medida ya se hace sentir. La interrupción del flujo logístico hacia San Antonio Este -uno de los principales puertos de salida de peras y manzanas del país- complica los tiempos de exportación y genera incertidumbre en toda la cadena frutícola.
El sector movilizado cuenta con una flota estimada de más de un centenar de camiones, lo que amplifica el efecto de la protesta sobre la actividad. En plena temporada, cualquier demora en el traslado puede afectar la calidad de la fruta y los compromisos comerciales con mercados externos.
Mientras tanto, continúan las negociaciones entre transportistas y exportadores para intentar destrabar el conflicto. Sin embargo, por el momento no hay acuerdo a la vista, y la medida de fuerza mantiene en vilo a uno de los complejos exportadores más importantes de la Patagonia.