El girasol sorprendió y elevó su cosecha
Se ajustó al alza la producción nacional, que pasó de 6,4 a 6,6 millones de toneladas por mejores rindes a los previstos en el sur agrícola
Tras una semana prácticamente sin lluvias en las zonas en cosecha, el girasol recuperó ritmo y quedó a un paso de cerrar la campaña 2025/26 con una mejora productiva. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la recolección alcanzó el 97% del área apta y la proyección nacional subió en 200.000 toneladas.
Pese a la variabilidad registrada entre regiones, los rindes promedio obtenidos en los últimos lotes cosechados se ubicaron por encima de los valores informados en semanas previas y superaron las expectativas que venían comunicando los productores.
El mejor desempeño se concentró principalmente en el Sudeste de Buenos Aires, una región clave para el cultivo, ya que reúne el 19 % del área sembrada nacional. Ese aporte terminó siendo determinante para elevar el volumen esperado al cierre de cosecha.
De esta manera, la estimación de producción pasó de 6,4 a 6,6 millones de toneladas. El incremento confirma una mejora de 200.000 toneladas y consolida un cierre más favorable para la oleaginosa.
La cosecha quedó cerca del final
El avance semanal fue de 5,7 puntos porcentuales, impulsado por una ventana climática más estable en las zonas donde todavía quedaban lotes en pie. Con el 97% del área apta ya recolectada, el retraso frente al promedio de las últimas cinco campañas se redujo a apenas 1,6 puntos porcentuales.
El rinde promedio nacional de girasol se ubicó en 23,6 quintales por hectárea, con una producción acumulada de 6.485.327 toneladas sobre 2.717.648 hectáreas cosechadas.
Soja y maíz acompañaron
En soja, la recolección cubrió el 18,3% de las 17,2 millones de hectáreas, con un rinde promedio nacional de 37 quintales por hectárea. Aunque las labores avanzaron 8 puntos porcentuales en la semana y quedaron casi 4 puntos por delante de la campaña previa, todavía mantienen una demora de 11 puntos frente al promedio de los últimos cinco ciclos.
La soja de primera mostró buenos resultados en los núcleos productivos, con rindes de 39,6 quintales por hectárea en el Núcleo Norte y 40,5 quintales en el Núcleo Sur. En el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, pese a demoras por falta de piso, los rindes promediaron 41,4 quintales por hectárea. La proyección nacional se mantuvo en 48,6 millones de toneladas.
En cuanto al maíz, la cosecha alcanzó el 28% del área apta, luego de un progreso semanal de 1,5 puntos porcentuales. El rinde promedio nacional fue de 86,8 quintales por hectárea, con registros de 100,5 quintales en el Núcleo Norte y 95,4 quintales en el Núcleo Sur.
Para este cultivo, la BCBA sostuvo la estimación de producción de maíz en 61 millones de toneladas. Aunque el clima comenzó a mejorar en gran parte del área agrícola, la cosecha de soja de primera continuó siendo prioritaria en distintas regiones, lo que limitó el ritmo de avance del cereal.
En este contexto, el ajuste al alza en girasol no solo confirma un cierre de campaña más sólido de lo previsto, sino que también refuerza su rol como cultivo estratégico dentro de la rotación, especialmente en zonas donde logró capitalizar mejores condiciones durante el ciclo. Mientras soja y maíz sostienen sus proyecciones con avances más condicionados, el desempeño del girasol introduce una señal positiva en el balance general y muestra cómo respuestas agronómicas favorables, aun en escenarios heterogéneos, pueden traducirse en mejoras concretas en la oferta final.