Venezuela lanza una ofensiva sanitaria para dejar atrás la fiebre aftosa y recuperar mercados internacionales
El país inició el primer ciclo de vacunación nacional y avanza en una estrategia junto a organismos internacionales y el sector privado para recuperar su estatus sanitario y potenciar las exportaciones ganaderas.
Venezuela puso en marcha el primer ciclo nacional de vacunación contra la fiebre aftosa, una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta al ganado y genera fuertes impactos productivos y comerciales. La campaña, que se extenderá hasta el 15 de junio, forma parte de un plan integral para obtener la certificación como país libre de la enfermedad ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
El anuncio fue realizado por el ministro de Agricultura y Tierras de Venezuela, Vladimir Padrino López, quien destacó que el país no registra casos desde 2013, aunque reconoció que diversos factores han demorado el proceso de certificación. El operativo sanitario cuenta con el despliegue de más de 150 veterinarios del Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (INSAI) en todo el territorio.
El operativo sanitario cuenta con el despliegue de más de 150 veterinarios del Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (INSAI) en todo el territorio.
La iniciativa se enmarca en un acuerdo público-privado firmado en abril, con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud y su centro especializado Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria. El objetivo es ejecutar un plan operativo hasta 2030, con metas de alta cobertura de vacunación, fortalecimiento del sistema sanitario y mejora en la vigilancia epidemiológica.
El objetivo es ejecutar un plan operativo hasta 2030, con metas de alta cobertura de vacunación, fortalecimiento del sistema sanitario y mejora en la vigilancia epidemiológica.
Especialistas coinciden en que Venezuela representa uno de los últimos desafíos en América para lograr la erradicación total de la enfermedad. Alcanzar el estatus sanitario permitiría al país eliminar restricciones comerciales y reinsertarse en los mercados internacionales de carne y productos derivados.
Cabe destacar que la fiebre aftosa tiene un fuerte impacto económico y social, ya que afecta la producción de carne y leche y limita el comercio exterior. Según la OPS, las pérdidas globales asociadas a esta enfermedad pueden superar los 20.000 millones de dólares anuales, especialmente en países donde aún no ha sido controlada.