En el comienzo de 2026 la zafra ganadera marcó su ritmo más lento en una década
La retención de terneros en los campos se profundizó durante el primer cuatrimestre, mientras los feedlots sostuvieron niveles históricamente altos de ocupación
La zafra de terneros comenzó el año con una dinámica inédita para los últimos diez años. Entre enero y abril, el movimiento de terneros con destino a cría e invernada alcanzó 2,97 millones de cabezas, casi 1 millón menos que en el mismo período del año pasado, cuando se habían trasladado 3,95 millones de animales.
Con buenos precios y un clima que, en gran medida, acompañó la producción de pasto, la retención en los campos ganó protagonismo. De acuerdo al último informe de Rosgan, solo en abril, la salida de terneros desde los establecimientos llegó a 926 mil cabezas, prácticamente la mitad de lo registrado en igual mes de 2025.
En relación con el stock informado al 31 de diciembre, de 14,4 millones de terneros, el movimiento acumulado en los primeros cuatro meses representó apenas el 20,6%. En comparación en 2025 el stock llegaba a 14,6 millones y los traslados alcanzaban el 27%; mientras que en 2024 llegaban al 23%; y en 2023, a un stock récord de 15,1 millones de cabezas, ascendían al 28%.
Más recría a campo
Este comportamiento refleja una mayor decisión de prolongar los procesos de recría antes del encierre final. En lugar de enviar rápidamente los terneros a los corrales, los productores parecen estar aprovechando la disponibilidad de pasto y el escenario de precios para sumar kilos en los campos.
Esa tendencia también se observa al comparar el movimiento total de terneros con los ingresos a feedlots. Entre enero y abril de 2026, de los 2,97 millones de terneros que salieron de los campos, 570 mil ingresaron a corrales, lo que representa el 19,2% del total. En el mismo período del año anterior, esa participación era del 22,9%, mientras que en 2023 y 2024 rondaba el 23,6%.
Sin embargo, la menor participación del feedlot como destino directo de los terneros no implica una caída en la actividad de los corrales. Por el contrario, el stock actual se mantiene en niveles históricamente elevados.
El cambio en el perfil del encierre
De acuerdo con datos de SENASA, al 1° de mayo los feedlots reportaban 2,04 millones de vacunos alojados, casi 6% más que en la misma fecha del año pasado. Se trata del segundo registro más alto de la serie, solo detrás de julio de 2025, cuando en pleno pico de llenado se alcanzaron 2,05 millones de cabezas.
Lo que se está modificando no es tanto el volumen de animales encerrados, sino su composición. En los últimos años, alrededor del 45% de los ingresos del primer cuatrimestre correspondía a terneros, mientras que en 2026, esa participación bajó al 39%.
En contrapartida, aumentó el ingreso de novillitos y vaquillonas livianas, que pasaron de representar cerca del 40% en años anteriores al 44% actual. De ese total, el 15% corresponde a hembras y el 29% a machos.
El mercado podría recibir hacienda más pesada
De los 2,04 millones de animales alojados en feedlots, el 48% corresponde a novillitos y vaquillonas, mientras que solo el 32% pertenece a terneros y terneras. Este último porcentaje se ubicaba cerca del 40% en los últimos años y llegó a picos cercanos al 50% durante la sequía de 2023.
Según SENASA, al 1° de mayo los establecimientos registraban cerca de 254 mil novillos, 20% más que un año atrás y el nivel más alto de los últimos cinco años.
En definitiva, el mercado muestra una zafra más lenta, con mayor recría a campo y una participación importante de los corrales en la etapa final de terminación. Si este esquema logra sostenerse, el resultado podría ser una oferta en la cual el mayor peso compensa la menor cantidad de cabezas.