Aviación Agrícola

Cómo trabajan los aeroaplicadores en regiones dominadas por el narcotráfico

El aeroaplicador mexicano, Rogelio Bandenebro, analiza los desafíos del sector. Habla sobre la falta de apoyo político, el impacto de la sequía y la necesidad de fortalecer la producción y la sustentabilidad.

15 de Noviembre de 2025

El ingeniero agrónomo y aeroaplicador Rogelio Bandenebro, presidente de la Federación de Asociaciones de Pilotos y Propietarios de Aviones Agrícolas de la República Mexicana (F.A.P.P.A.A.R.M., A.C.), trabaja entre Sonora, Sinaloa y Baja California. Desde allí, analiza los desafíos de la aviación agrícola mexicana, la situación de los productores y el vínculo con las autoridades.

Cómo trabajan los aeroaplicadores en regiones dominadas por el narcotráfico

En el norte de México, donde el desierto se combina con los grandes valles agrícolas, Rogelio Bandenebro lidera la federación que agrupa a los pilotos y propietarios de aviones agrícolas del país. Ingeniero agrónomo con especialización en entomología, combina su conocimiento técnico con la práctica aérea en zonas de alta producción.

Opera principalmente en Sonora, Sinaloa y Baja California, donde la aviación agrícola tiene un papel clave en cultivos de trigo, maíz, sorgo, cártamo, algodón y hortalizas. En esas regiones, explica, la diversidad productiva exige una planificación precisa y un uso racional de los recursos.

Desafíos en una región compleja

Trabajar en una zona marcada por la presencia del narcotráfico plantea desafíos adicionales. Bandenebro reconoce que los aeroaplicadores deben moverse con prudencia y respeto, concentrándose en su tarea productiva. Sostiene que el sector mantiene su independencia y que su función es estrictamente agrícola: producir alimentos con calidad, inocuidad y eficiencia.

"Nosotros no somos policías ni trabajamos con ellos. Nos dedicamos a garantizar la producción", aclara, enfatizando que el respeto mutuo y la distancia de cualquier actividad ilegal son condiciones esenciales para poder operar.

Menor rentabilidad y falta de apoyo político

El escenario económico actual tampoco es alentador. La baja de los precios internacionales de los granos, junto con los altos costos de producción, ha reducido los márgenes de ganancia de los productores. Esa situación impacta directamente en los aeroaplicadores, que dependen de la actividad agrícola para sostener su trabajo.

Desde el plano político, Bandenebro señala que el sector no está en la agenda de los gobiernos. Denuncia que las políticas públicas han dejado de lado al campo y que muchas de las demandas del sector son ignoradas. Por eso, desde la federación buscan fortalecer alianzas internacionales para compensar la falta de apoyo local y visibilizar las necesidades del sector, tanto en el plano técnico como jurídico.

Vínculo con Estados Unidos y comercio exterior

México mantiene una relación comercial estrecha y a veces tensa con Estados Unidos. Bandenebro describe al país vecino como un socio voluble, con políticas cambiantes que afectan directamente a los productores mexicanos. Sin embargo, considera que esas dificultades también impulsan a buscar nuevos mercados y canales de comercialización, diversificando destinos y oportunidades para el agro mexicano.

Sequía y expectativas de recuperación

Los últimos tres años estuvieron marcados por la sequía en gran parte del territorio mexicano, especialmente en el norte. Esa situación redujo la superficie sembrada y complicó la rentabilidad del sector. No obstante, las recientes lluvias trajeron algo de alivio.

Bandenebro estima que este año podrían sembrarse hasta el 70% de las áreas productivas habituales, lo que permitiría una mejora en la actividad agrícola y, por consecuencia, más trabajo para los servicios de aplicación aérea. "Entre más siembra haya, más trabajo hay para nosotros", resume.

Plagas y control sanitario

En materia de sanidad vegetal, el ingeniero agrónomo detalla que los cultivos del noroeste mexicano enfrentan plagas comunes, como gusanos eloteros, gusanos falsos, soldados y las mosquitas de la panoja. Son problemas similares a los de otros países de la región, que pueden controlarse con técnicas precisas y aplicación oportuna de productos autorizados.

De la agronomía a la cabina de un avión

La pasión por la aviación acompañó a Bandenebro desde la infancia, aunque recién pudo concretarla de adulto. Su formación agronómica lo mantuvo siempre vinculado al campo y a los productores, y fue a través de ellos que se acercó al mundo de la aviación agrícola. Comenzó brindando asistencia técnica, hasta que logró formarse como piloto y combinar ambas vocaciones: la agronomía y el vuelo. Hoy, además de su rol dirigencial, sigue participando activamente en las operaciones y capacitaciones del sector.

Una mirada al futuro

Como presidente de la F.A.P.P.A.A.R.M., Bandenebro considera prioritario lograr acuerdos con los gobiernos y legisladores para fortalecer la producción y garantizar la seguridad alimentaria. Advierte que sin un campo fuerte, no hay país posible.

También remarca la necesidad de avanzar hacia una aviación agrícola cada vez más sustentable, con equipos de aplicación más precisos y técnicas que reduzcan el impacto ambiental. "Las próximas guerras serán por agua y alimentos", advierte y sostiene: "Por eso debemos cuidar los recursos y trabajar con responsabilidad, respetando los límites de cada derecho".

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