Crece el rechazo del agro europeo al acuerdo UE-Mercosur pese al anuncio de fondos millonarios
Organizaciones agrarias españolas cuestionan el anuncio de un adelanto de 45.000 millones de euros de la PAC 2028-2034 y reclaman transparencia a la Comisión Europea. Advierten que el acuerdo con Mercosur pone en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones en la UE.
La tensión entre el sector agrario europeo y la Comisión Europea volvió a escalar tras el anuncio de la presidenta Ursula von der Leyen sobre un supuesto adelanto de 45.000 millones de euros de la Política Agraria Común (PAC) 2028-2034, comunicado en la antesala de una reunión clave de ministros de Agricultura de la Unión Europea para definir el futuro del acuerdo comercial con Mercosur.
Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) manifestaron un profundo escepticismo y exigieron "claridad, honestidad y transparencia" sobre el origen y las condiciones reales de esos fondos. Para la organización, el anuncio carece de precisiones concretas y genera más interrogantes que certezas en un momento crítico para el campo europeo.
"Los agricultores y ganaderos no merecen anuncios grandilocuentes, sino compromisos verificables y sinceros sobre el futuro de la PAC", señalaron desde COAG, que pidió a la Comisión Europea poner fin a lo que definieron como la "ceremonia de la confusión". Según la entidad, no está claro si se trata de nuevos recursos, de un adelanto presupuestario o de una reconfiguración interna de fondos ya existentes.
El malestar se profundiza por el contexto político en el que se produjo el anuncio. Para COAG, el objetivo sería desactivar las protestas del sector agrario europeo frente a un acuerdo comercial que consideran altamente perjudicial. "La expulsión del mercado por la competencia desleal de importaciones sin control desde Mercosur no se evita con dinero", advirtió el secretario general de la organización, Miguel Padilla.
Desde la entidad sostienen que, aun con ayudas económicas significativas, no se compensa el daño estructural que podría provocar la entrada masiva de productos agrícolas y ganaderos procedentes de países con estándares sanitarios, medioambientales, laborales y de bienestar animal muy inferiores a los exigidos en la Unión Europea.
Padilla fue aún más contundente al cuestionar la estrategia de Bruselas: "La Comisión Europea no puede cambiar vacas por coches y llamarlo progreso. No puede sacrificar al ganadero de Salamanca o Asturias para que una multinacional venda más en Buenos Aires". En esa línea, afirmó que el acuerdo representa un "intercambio de cromos" en el que el sector primario europeo se convierte en moneda de cambio para beneficiar a grandes industrias.
COAG denuncia que, mientras se anuncian cifras millonarias para el período 2028-2034, la Comisión Europea avanza en la firma de un tratado que, a su entender, destruye el modelo productivo europeo, basado en la sostenibilidad, la calidad, la seguridad alimentaria y el arraigo territorial.
Por todo ello, la organización reiteró su oposición firme y absoluta al acuerdo UE-Mercosur y llamó a los gobiernos de los Estados miembros, especialmente al Gobierno de España, a bloquear definitivamente un tratado que consideran lesivo para los intereses de la agricultura y la ganadería europeas.

