Fuerte alerta en la ciencia: la FAUBA denuncia ajuste, caída salarial y parálisis del sistema
Advierten que el desfinanciamiento compromete el funcionamiento del sistema científico. Investigadores señalan pérdida de poder adquisitivo, cancelación de proyectos y riesgo para la formación de nuevos profesionales.
En el marco del Día del Investigador Científico, desde la FAUBA encendieron una fuerte señal de alerta sobre la situación del sistema público de ciencia y tecnología en la Argentina. Investigadores denuncian un deterioro sin precedentes, marcado por el desfinanciamiento, la caída salarial y la paralización de programas clave.
La advertencia fue encabezada por José Paruelo, científico de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, quien aseguró que el escenario actual representa un punto crítico. "Nunca ha habido un retroceso tan importante como el que generó este gobierno", sostuvo, y señaló que la situación no se limita a lo económico, sino que también incluye un cambio en el clima político y cultural.
"Nunca ha habido un retroceso tan importante como el que generó este gobierno", sostuvo, y señaló que la situación no se limita a lo económico, sino que también incluye un cambio en el clima político y cultural.
Según explicó, el ajuste se combina con un proceso de "deslegitimación de la ciencia", acompañado por discursos que cuestionan el rol de la educación pública. "El ataque al conocimiento viene acompañado de una prédica mediática que busca instalar la inutilidad de la educación pública y de las universidades como institución cultural esencial para una sociedad democrática", advirtió.
En términos presupuestarios, el panorama es aún más preocupante. Paruelo detalló que el presupuesto aprobado para 2026 implica una caída del 48,8% respecto de 2023, ubicándose como el más bajo del siglo XXI. A esto se suma una pérdida superior al 35% del poder adquisitivo de docentes e investigadores, situación que ya comienza a reflejarse en renuncias dentro del sistema científico. El impacto del ajuste alcanza a todo el entramado científico. "El recorte es generalizado y afecta a todas las disciplinas", afirmó. En ese sentido, cuestionó la contradicción entre algunos anuncios oficiales y la realidad presupuestaria: mientras se promueven iniciativas vinculadas a la NASA como el programa ARTEMIS, se reduce en un 50% el financiamiento de la CONAE para 2026.
Paruelo detalló que el presupuesto aprobado para 2026 implica una caída del 48,8% respecto de 2023, ubicándose como el más bajo del siglo XXI
Además, denunció la cancelación de convocatorias y proyectos de investigación, como los PICT, y la interrupción de programas que dependían del ex Ministerio de Ciencia, lo que profundiza la parálisis de la actividad científica en el país.
Otro de los puntos críticos es el impacto en la formación de nuevos investigadores. "¿Con qué argumentos se puede convencer a un joven brillante de iniciar un posgrado de 10 años en este contexto?", planteó Paruelo, al tiempo que alertó sobre el riesgo de una fuga de talentos y la pérdida de capacidades estratégicas.
Finalmente, el investigador remarcó que la crisis trasciende al ámbito académico. "La destrucción del sistema científico y de la universidad pública implica comprometer la capacidad de desarrollo autónomo, de comprender nuestros problemas y de construir soluciones propias", concluyó.
"La destrucción del sistema científico y de la universidad pública implica comprometer la capacidad de desarrollo autónomo, de comprender nuestros problemas y de construir soluciones propias", concluyó.
En este escenario, desde la comunidad científica advierten que lo que está en juego no es solo el presente del sector, sino también el futuro productivo y la soberanía del país.

