La Pampa bajo el fuego: más de 83 mil hectáreas arrasadas y tres focos aún activos
Los incendios forestales siguen golpeando con fuerza a La Pampa: en pocas semanas ya se quemaron unas 83 mil hectáreas. Persisten focos activos en Jacinto Arauz, Alpachiri y Hucal, mientras brigadistas trabajan contrarreloj en un escenario climático adverso.
Los incendios forestales y rurales mantienen en vilo a la provincia de La Pampa, donde alrededor de 83 mil hectáreas fueron arrasadas por el fuego desde fines de noviembre. Pese al intenso trabajo de los equipos de emergencia, aún permanecen activos tres focos: uno en Jacinto Arauz, otro en Alpachiri y un tercero en Hucal, en el este provincial.
Las altas temperaturas, la sequedad extrema, los vientos persistentes y la abundancia de material vegetal seco conformaron un combo explosivo que facilitó la rápida propagación de las llamas. A esto se suma la rotación del viento, que en varios sectores provocó reactivaciones cuando el fuego parecía controlado.
Uno de los focos más complejos se localiza en la zona de Jacinto Arauz, cerca de la intersección de rutas clave, donde el incendio avanzó sobre campos ganaderos y obligó a redoblar esfuerzos para proteger instalaciones rurales. En Alpachiri, el fuego se desarrolló en cercanías de la Ruta Nacional 1, mientras que en Hucal afectó amplias superficies de monte bajo y pastizales naturales.
El combate del fuego involucra a brigadistas provinciales, bomberos voluntarios, Defensa Civil y personal del Servicio Nacional del Manejo del Fuego, con apoyo de aviones hidrantes en los sectores de más difícil acceso. Las tareas continúan día y noche para evitar nuevos avances y contener posibles rebrotes.
Las consecuencias ya son severas. Productores denuncian importantes pérdidas económicas, con muerte de ganado, destrucción de alambrados, instalaciones rurales dañadas y campos que quedarán inutilizables durante meses. La quema de pasturas naturales compromete además la disponibilidad forrajera en pleno verano, un golpe directo para la ganadería pampeana.
Desde las autoridades provinciales advierten que el riesgo sigue siendo alto y llaman a extremar las medidas de prevención, recordando que la mayoría de los incendios se originan por acciones humanas, ya sea negligencia o uso indebido del fuego. Con pronósticos que no anticipan alivio inmediato, La Pampa continúa en estado de alerta máxima frente a una de las peores temporadas de incendios de los últimos años.

