Error común

Recomendaciones para que el mal manejo de rastrojos no te haga perder plata

La gestión de la paja y la granza es el factor que define el éxito del próximo cultivo. Investigaciones del INTA demuestran que la observación visual desde la cabina no alcanza.

22 de Enero de 2026

 En un escenario de márgenes ajustados, la cosecha no debe verse como el final, sino como el primer paso de la rotación hacia la siguiente siembra.

Está demostrado que una buena siembra comienza con un trabajo preciso de la cosechadora. La mala distribución no es un problema estético, es un impacto directo en la rentabilidad:

1. Fallas en la siembra: El exceso de paja provoca atascamientos y el efecto "hairpinning" (la sembradora empuja la paja al surco en lugar de cortarla), impidiendo el contacto semilla-suelo.

2. Herbicidas ineficientes: El rastrojo acumulado retiene los productos pre-emergentes, impidiendo que lleguen a las malezas en germinación y obligando a costosas aplicaciones de rescate.

3. Nutrición despareja: La paja es reservorio de nitrógeno, fósforo y potasio. Si no está distribuida, el lote tendrá parches de diferente fertilidad.

La mala distribución no es un problema estético, es un impacto directo en la rentabilidad

Especialistas del INTA Paraná y Pergamino (Rubén Roskopf y Javier Elisei) advirtieron sobre un error común: confiar solo en lo que se ve desde la cabina. Sus ensayos con cosechadoras Clase 4 demostraron que, aunque visualmente parezca uniforme, el rastrojo suele concentrarse peligrosamente en el centro del ancho de labor.

Esta acumulación se debe principalmente a la caída vertical de la granza -más pequeña y pesada- ni bien sale de los platos desparramadores. También detectaron picos de acumulación a los 2 metros del centro, confirmando que muchos sistemas de distribución no logran cubrir el ancho total de las plataformas modernas (que suelen superar los 9 metros).

El rastrojo suele concentrarse peligrosamente en el centro del ancho de labor

Recomendaciones para que el mal manejo de rastrojos no te haga perder plata

Checklist técnico

1. Antes de arrancar

Filo de cuchillas: Revisar el picador y las contracuchillas. Un corte neto consume menos potencia y mejora el esparcido.

Integridad de paletas: Verificar que los platos desparramadores de granza no tengan roturas para evitar distribuciones asimétricas.

Presión de inflado: En equipos pesados con cabezales draper, usar neumáticos de alta flotación con la mínima presión posible para evitar compactaciones que afecten la cama de siembra.

2. Configuración en el lote

Altura de corte: Cortar lo más alto que permita la variedad para procesar menos volumen de paja innecesario.

Apertura de alas: Ajustar los deflectores al máximo. El ancho de distribución debe coincidir exactamente con el ancho del cabezal.

Humedad crítica: Si es posible, empezar con 18% de humedad. El rastrojo seco se tritura y esparce mucho mejor que cuando está húmedo.

Revisar el picador y las contracuchillas. Un corte neto consume menos potencia y mejora el esparcido

3. Control dinámico

Evaluación a campo: Bajar de la máquina periódicamente. El pesaje de muestras demuestra que la "vista" suele fallar.

Viento lateral: Ajustar la dirección de las alas según el viento (entre 5 y 12 km/h suele ser la media) para compensar la deriva.

Mapas de rinde: Usar el monitor para identificar zonas de alta biomasa y prevenir saturaciones del picador.

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